Hoy presento un tema muy conocido para muchos. Y es extraño porque a pesar de tocar temas socio-políticos nos encontramos con una canción reproducida en pubs de ocio general que no se prodigan habitualmente en estas lides. En esta canción podemos comprobar la característica mezcla de estilos del grupo como el rock o la música celta. El tema pertenece al disco Finisterra y es del año 2000 siendo la catapulta al éxito del grupo y su título más mediático. Pero; como siempre, ya que, por desgracia, no soy un analista musical; voy a centrarme en comentar un poco el mensaje que se busca transmitir con la letra. Fiesta pagana tiene una letra de tintes cuasi revolucionarios en tanto propone una liberación. Una liberación de lo que ha sido la fe como, de nuevo el mismo mensaje, opio para concienciar a las masas de la necesidad de mantener un cierto estatus y un modelo cerrado a cambios drásticos. Más que un ataque a la religión, propone una apertura de la mente de las personas para que se replanteen los convencionalismos y se abandonen los dogmas de fe. Por supuesto, eso no significa que no haya un mensaje de crítica a los excesos de la Iglesia. Excesos que no están, en ningún caso escondidos bajo tierra sino que son superficiales. Por ejemplo, las cantidades de dinero que se invierte en ornamentar imágenes o la vida licenciosa de aquellos que deberían predicar con el ejemplo. Tampoco podemos obviar que, de la misma manera que hay mezcla de estilos sonoros, en mi opinión tenemos una mezcla de épocas. La canción transmite conexión con el mundo medieval. Tanto por lo que evocan los sonidos como la propia letra: diezmos, sol a sol, santa inquisición son conceptos provenientes de un modelo feudal. Me quedo con que el sistema actual no ha cambiado tanto y, en el fondo, sigue adoptando muchas de las formas medievales aunque en la forma el cambio haya sido drástico. Esta canción me transmite esa conexión con la Edad Media, esa mezcla de sonidos y esa reivindicación que podemos llevar a cabo ahora pero que estaba vetada en épocas anteriores.
La foto que acompaño a esta entrada es bastante definitoria y hace honor al dicho: "más vale una imagen que mil palabras". Todo esto viene al hilo del debate que mantuvieron Pablo Iglesias y Albert Rivera en la Sexta con Jordi Évole sin reglas ni cortapisas; muy lejos de esos simulacros de debates tan encorsetados y manipulados que, cada lustro, mantienen el PP y el PSOE. Más que hablar del debate, me gustaría referirme a los códigos y la nueva imagen de estos nuevos partidos que están trayendo el interés de la gente por la política. Digo interés de la gente por el hecho de que el debate tuviera una audiencia de récord. Más de 5,2 millones de espectadores y un 25,2% suponiendo un récord para el programa y superando a Gran Hermano. Audiencias de Champions que dejan en ridículo a la televisión pública por no ser la que emita este tipo de programas de interés general y por la manipulación que la ha condenado a una posición testimonial en el panorama televisivo nacional.
Ante la cuestión de quién ganó el cara a cara la respuesta es clara: los dos partidos y los ciudadanos. Nos podemos poner a analizar el debate y es cierto que se vio más seguro, suelto y ágil a Rivera a la par de que el programa de Ciudadanos estaba claramente más avanzado y concretado que el de Podemos. Luego, se pueden criticar sus medidas como la del contrato único que puede significar una precariedad generalizada en el sistema laboral, la decisión de excluir a los sin papeles del sistema sanitario, la ambigüedad respecto a la Reforma Laboral y el abaratamiento del despido y en la derogación de la ley mordaza o la ocurrencia de subvencionar a los empresarios que contraten en precario. Medidas todas ellas tendentes a profundizar en la tónica neoliberal actual y que harán salivar a la oligarquía financiera del IBEX 35, a la troika y a Alemania. Medidas que pueden ser muy negativas para el 90% de los ciudadanos de este país. Pero todo ello fue envuelto en una elegante y efectista retórica y eso es muy importante hoy en día. Podemos parecía un quiero y no puedo pero recuperó parte de la frescura perdida y es importante destacar la amenaza a los sectores estratégicos oligopolísticos que tanto daño hacen a la ciudadanía mientras Ciudadanos juega a la ambigüedad (en esto no se diferencia C´s de los viejos partidos). No sé puede ser amigo de las eléctricas y de las personas que sufren cortes de luz en invierno y Ciudadanos juega a eso, lo mismo que en temas como la jubilación y la propuesta de Podemos de subir el salario mínimo interprofesional es necesaria en un país condenado a la precariedad laboral.
Pablo Iglesias ve necesario distribuir un poco la riqueza y, a partir de ahí, estás recuperando una clase media necesaria para España. Eso para Ciudadanos es repartir la pobreza; argumento Thatcheriano donde los haya.
Pero, como he señalado, el debate lo ganan los dos. La imagen de alternativa a lo viejo, la comunicación que transmiten es algo, desgraciadamente, rompedor en nuestro país. Eso demuestra que vamos años por detrás en términos de democracia y participación respecto a otros países ya que estos formatos (con sus variaciones múltiples) son algo muy habitual. El pueblo reclama este modelo, reclama otra forma de hacer política, pide que los políticos no se escondan tras una pantalla de plasma y se dediquen a hablar y a escuchar al otro. Lo dicho, no me importa quien ganara el debate; me importa que el domingo pasado el debate lo perdieron los partidos de la casta, los partidos que se esconden en sus sedes y se niegan a debatir. Quizás consigamos sacar al PSOE de Ferraz; mucho más va a costar que el PP salga de su eterna burbuja y de sus casos de corrupción. Al día siguiente ya estaban tachando el debate de "charla de café". Demuestran que no se enteran, solo contemplan modelos precocinados y descafeinados en los que no haya margen a la improvisación; así cualquiera debate.
No quieren pringarse, no quieren arriesgar, no quieren comunicar. Ese es su problema; sino quieren debatir que no debatan. El resto tiene el deber de hacerlo esté o no esté el PP. Al PP le interesa tener a la gente adormecida, drogada por los "sálvames", por el fútbol, por un tv pública que manipula y aburre hasta las ovejas. Dormir al pueblo y que dejen la política en manos de los políticos "profesionales". El debate del domingo demuestra su fracaso y demuestra que hay televisiones privadas que están ejerciendo de televisión pública. En definitiva, ojalá que esto no se quede ahí (y dado su éxito albergo esperanzas) y que dé comienzo una nueva era comunicativa entre los partidos políticos y despertemos de una vez del mal sueño del bipartidismo encorsetado y preprogramado.
"Si tienes palabras más fuertes que el silencio, habla. Si no las tienes, entonces guarda silencio" Eurípides.
Hace unos meses llevé a cabo la crítica de El Padrino y prometí que emprendería la crítica de su secuela en el cine.
Tras el éxito arrollador de crítica que supuso la primera parte lanzada en 1972, Francis Ford Coppola arrancó el rodaje de su continuación que terminó viendo la luz en 1974. Como habréis podido comprobar los que hayáis visto la primera parte, no era nada fácil estar a la altura de ella pero puedo adelantar que no sólo lo consigue sino que, en no pocos aspectos, esta cinta incluso la supera. Uno de los mayores hándicaps con los que partía este film era la ausencia de Marlon Brando, uno de los mejores actores de todos los tiempos y el alma de la primera parte, pero el reparto de la segunda película resulta estar más que a la altura de la primera. Lo primero a destacar es que tenemos dos películas en una; es decir esta película desentraña dos líneas argumentales y funciona tanto como secuela y precuela al mismo tiempo. Como secuela, sigue la historia de Michael Corleone (Al Pacino) allá donde se quedó la primera película en los años 50 buscando expandir el "negocio" familiar más allá de Nueva York. De esta forma, la película recorre escenarios tan variopintos como Las Vegas, Cuba o Miami. Michael Corleone es la viva expresión de un businessman (hombre de negocios) que se va volviendo cada vez más frío, calculador; como un jugador de ajedrez que sacrifica peones sin miramientos. Ya no ve más allá de los negocios y apreciamos como el apego humano que aún pudiera conservar en la primera película desaparece casi instantaneamente.
Al Pacino consigue dotar al personaje de una expresividad que refleja por completo esa frialdad a la que me refería; sublime el trabajo del actor. En el caso del contexto histórico, el guión lo aprovecha de forma magnifica en el caso de la visita a La Habana en un país que está viviendo una auténtica revolución y va a sufrir una gran transformación política. Como precuela, se nos presentan los inicios de Vito Corleone como Vito Andolfini desde su huída de Sicilia hasta su llegada a Estados Unidos como inmigrante y sus inicios en el mundo de la mafia. En el barrio italiano en el que vive manda Don Fanucci una especie de cacique que dirige la organización "La mano negra". Digo cacique, porque al contrario que el mafioso que todos podemos tener en nuestra mente, un cacique se caracteriza por hacerlo todo a plena luz del día, por tener una relación con los vecinos de un barrio y por establecer una suerte de régimen feudal que en la crítica anterior ya explicaba. Se trata de tejer una red entorno a un barrio o una ciudad basada en el favor "recíproco": percibir unas cantidades pecuniarias como si fueran un impuesto a cambio de "protección"(contra él mismo) o lo que es lo mismo: extorsión. Vito Corleone, interpretado por un magistral Robert de Niro, se ha fijado el objetivo de convertirse en el nuevo señor del vecindario y esto es lo que se nos narra en la película. Su historia es la de Al Capone. Guarda una gran similitud, por el lado negativo, con el ideal americano del hombre hecho a sí mismo. Se trata de un personaje que comienza en lo más bajo y se dedica a ascender a base de una gran inteligencia y, no puede faltar tampoco en el marco de la concepción un tanto providencialista propia del puritanismo americano, una buena dosis de fortuna.
Como la primera parte, la película ha marcado el cine actual y hasta parte de nuestros códigos culturales. Tiene escenas que quedan para el recuerdo incluso de personas que no la habrán visto pero que no habrán podido evitar toparse en diversas series de televisión o películas con parodias, referencias o guiños de esta saga. Muchas de las escenas llegan a transmitir magia. La narrativa que se emplea en dichas escenas es inigualable y transmite que nada de lo que se nos presenta es fortuito o casual, todo esta por alguna razón y quiere mostrarnos un mensaje aunque necesitemos verla una y otra vez para comprender un pequeño porcentaje de lo que representa esta película.
De nuevo, tampoco se puede dejar atrás la banda sonora de Nino Rota que continua en la excelencia del primer film y se llevó un merecido Oscar a la mejor BSO. Y, como no, el resto del reparto. He mencionado la gran labor de Al Pacino y Robert de Niro pero no podemos obviar a Robert Duvall como Tom Hagen o a Diane Keaton como Kay Corleone con todas las contradiciones personales que la terminan llevando a rechazar y odiar a su marido al que percibe como un monstruo sin escrúpulos. John Cazale como Fredo Corleone hace otra gran labor como el hijo y el hermano despechado con el trato que ha recibido de su familia. Y todo ello sin olvidar al resto del reparto y de personajes como Hyman Roth o el propio Fanucci que poseen ese carisma tan necesario en los secundarios para actuar de pegamento que mantiene cohesionado y hace creíble un gran guión. No me atrevería a emitir un juicio de valor acerca de cual de las dos tiene mejor historia ni creo que haya que comparar dos obras maestras; de hecho podríamos considerarlas partes de un todo. Un plato que hay que saborear despacio y disfrutando de cada bocado pero sin mezclarlo ni separando los ingredientes. Eso es lo que suponen estas dos películas y no merecen una diferenciación cualitativa. Una de las mayores virtudes que puede tener una película es la capacidad de sorprender después de varios visionados, siempre hay mensajes, códigos, sentidos, trasfondo que se escapan y las dos primeras películas lo consiguen. VALORACIÓN: OBRA MAESTRA
Algunas curiosidades -Primera vez que una secuela ganaba el Oscar a la mejor película y que dos actores distintos ganan el Oscar (Marlon Brando y Robert de Niro) a mejor actor por encarnar al mismo personaje (Vito Corleone). -Las escenas de La Habana se rodaron en Santo Domingo. -Se mantiene la costumbre de mostrar naranjas o el color naranja cuando se avecina una muerte. -Es la primera secuela numerada de una película estadounidense. -En esta película sí se emplea la palabra "mafia" en algunas ocasiones. -Nominada a 11 Oscar y ganadora de 6 (mejor película, mejor guión adaptado, mejor actor, mejor música, mejor dirección artística, mejor director).
Independientemente (que mejor palabra para empezar este post) de los matices en los resultados, ya intuíamos que nada volvería a ser lo mismo tras el 27S.
Se preveía que la suma de Junts pel Sí y la CUP iban a conseguir sumar los 68 escaños de la mayoría absoluta, y la duda es si iban a ganar en número de votos a la suma de fuerzas no secesionistas. Los resultados dan 62 escaños a la suma de Convergencia y ERC, 25 a Ciudadanos, 16 al PSC, 11 al PP; 11 a Cat si que es Pot y 10 a la Cup.
Ahora viene la guerra de interpretaciones en base a los matices. Las fuerzas secesionistas afirman que tienen la mayoría de escaños. ¿Es suficiente para aducir legitimidad en un proceso de independencia? En mi opinión, tal y como han planteado estas elecciones; NO. Si las elecciones eran plebiscitarias, que menos que obtener una mayoría de votos y la suma de fuerzas partidarias de la independencia tienen menos votos que la suma de fuerzas no partidarias. No me parece serio iniciar un proceso tan irreversible como este sin el apoyo mayoritario e indiscutible del pueblo catalán. Ahora Arthur Mas y compañía llevarán a cabo una campaña de marketing político para vendernos que el pueblo catalán ha votado "independencia". Pero eso es otra historia. Ahora bien, y como ya he señalado, tras lo de hoy, sabíamos que nada sería igual que antes. Lo que es indudable es la división del pueblo catalán. Con una histórica participación del 77% podemos comprobar que la ciudadanía está bastante polarizada. El Estado no puede permanecer inmóvil y ha de reiniciar un nuevo proceso de constitución territorial, quizás un reinicio de la transición que quizás nunca acabó. El modelo autonómico parece agotado. Yo nunca he sido partidario de los nacionalismos, pero no podemos obviar la realidad. En Cataluña se anhela otra relación con el estado y el inmovilismo solo conseguirá afianzar al independentismo como ha hecho el PP. No sé si será un reconocimiento de la nacionalidad, un estado asimétrico, un estado federal... pero el debate tiene que ponerse en marcha y dejar de emplear la constitución como un muro para la democracia. Analizando los resultados, Ciudadanos se consolida como la alternativa al independentismo y al nacionalismo catalán con unos resultados espectaculares (pasan de 9 a 25); en su línea el PP pierde 8 escaños que seguro que han engordado al partido de Albert Rivera. El PSC frena su previsible caída y pasa de 20 a 16. UDC se queda fuera en el contexto de polarización de la sociedad catalana.
Especialmente llamativo es el fracaso de Podemos en su primera incursión en la política catalana. Si ICV poseían 13 escaños, ahora pasa la suma de siglas a 11 escaños. Parece ser que no es atractivo el posicionarse a favor de un referéndum y en contra de la independencia. También es un claro mensaje a los que creen que la suma de siglas ha de traducirse en suma de votos y un mensaje a los dirigentes de Podemos que no deberían obviar ya que Cataluña tiene una importancia capital en unas generales. Mañana Cataluña seguirá perteneciendo a España y Mas tendrá que ganarse a la CUP para ser President. Difícil lo tiene, ese es su primer desafío y no tiene un partido sencillo ante sí. Quizás tenga que echarse a un lado. El estado español no puede hacer una lectura simplista como lo ha hecho Mas; hay que seducir a Cataluña, la gente quizás no quiere la independencia pero quiere votar la posibilidad de ésta. En conclusión, hoy los catalanes no han gritado independencia pero sí han emitido otro rugido: VOLEM VOTAR!
Nuevo domingo, nuevas elecciones en Grecia. Parece que el país que se considera heredero de Solón, Pericles, Aristóteles y compañía se ha empeñado en hacer justicia a su fama de "precursor y cuna de la democracia occidental". El problema es que se ha palpado con meridiana claridad que la democracia no está suponiendo la solución a los problemas de los griegos y que la voluntad popular se ha encontrado con un muro en Berlín. Angela Merkel, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo han levantado un nuevo muro invisible en Berlín. Un muro contra los peligros de la democracia; a veces resulta que un pueblo decide emanciparse de los poderes fácticos-antidemocráticos y tomar sus propias decisiones. En ese momento, es cuando dichos poderes reaccionan con amenazas y con represión económica.
Ese es el resumen de la crisis económica y de esta suerte de prosquinesis (en griego προσκύνησις) que viene a ser la postración ante esos poderes encarnados por Angela Merkel pero bastante más amplios. Hoy se presentaban unas elecciones poco esperanzadoras para los griegos ya que existe una clara percepción de que voten lo que voten estarán eligiendo a la citada Troika y sus representantes. Quizás la esperanza de los griegos esté en esa celebre estrategia de Juan Negrín, presidente de la II República Española: "resistir es vencer". Aguantar hasta que se produzca un cambio en países más decisivos en la UE para generar un frente ciudadano contra los recortes salvajes del neoliberalismo. Lamentablemente, dicho cambio tampoco tiene muchos visos de producirse a día de hoy; o al menos, de producirse con la fuerza necesaria como para poner en tela de juicio el sistema oligárquico imperante. Por contra, tenemos la opción de Nueva Democracia que se presenta como la opción de la resignación, del tirar la toalla a la democracia y de la aceptación y legitimación del yugo de la troika. El tercero en discordia es el partido nazi Amanecer Dorado que nos enseña claramente la importancia de la memoria para un pueblo. Parece mentira que con las consecuencias tan funestas para la humanidad que nos han traído las extremas derechas y los nazis en particular; haya tanta masa de la población que no vea otra salida que depositar su confianza en este tipo de movimientos-partidos que nos ofrecen respuestas fáciles, enemigos internos y externos y postureo paramilitar.
Algo mal se está haciendo Grecia y en la Unión Europea para que reverdezcan estos movimientos que parecían condenados a ser recordados como una lejana pero a la vez reciente pesadilla.
"El Estado Democrático debe aplicarse a servir a la mayoría y procurar a todos la igualdad delante de la ley, debe al mismo tiempo protegerse contra el egoísmo y proteger al individuo contra la arbitrariedad del Estado" Pericles (495 a.C-429 a.C.)
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Hoy os traigo un tema musical del grupo flamenco Chambao. Este tema, Papeles mojados, aunque más centrado en el tema de la inmigración; viene muy a cuento del drama de los refugiados que vivimos no actualmente, sino de continuo aunque es ahora cuando mediaticamente el tema está en primera línea política.
Me quiero quedar con ciertas partes de la letra que recogen la falta de empatía de muchas personas con el tema. Tenemos que ver imágenes como éstas para que muchas personas reaccionen.
Esto pasa muy a menudo pero, lamentablemente, parece que si no hay imágenes es como si no hubiera pasado. Y cuando vemos una imagen de este tipo, la gente se escandaliza durante un tiempo, otros quizás prefieran cambiar de canal para no ver esto a la hora de comer, otros empiezan a tomar conciencia del problema... hay de todo. Ojalá llegué el día en que no sea necesario difundir imágenes tan crudas como estas porque seamos un pueblo concienciado y porque no exista el problema pero, ahora mismo, nuestra memoria cortoplacista obliga a ser constante con esta cruda realidad. Incluso, en muchos lugares hay una gran hostilidad hacia estos temas porque se perciben como un enemigo exterior. La realidad, es que las personas no se juegan la vida si no tienen otro remedio; no se desarraigan sino les queda otra posibilidad. Ya sea para el tema de refugiados o para muchos inmigrantes que mueren en el estrecho, estamos hablando, en gran medida, de personas desesperadas que no tienen ni para vivir y buscan unos mínimos básicos. Lo peor de todo, es que muchos de estos conflictos que sufren en estos países son causados por la política exterior europea y estadounidense. Se trata de una política imperialista que responde a los intereses de unos pocos sin tener en cuenta el sufrimiento que traen a estos países y las consecuencias que son las que vemos. Lo dicho, nos hacen falta fotos de niños ahogados para que estos temas lleguen a la agenda política europea. Quizás un día se haga política de otra forma, hoy en día esto es lo que hay y, mientras el pueblo, no tome esta misma conciencia estaremos muy lejos de resolver el drama de los refugiados y de la inmigración ilegal.