lunes, 20 de agosto de 2018

LORCA EN NUESTRO CORAZÓN

El pasado sábado se cumplieron 82 años del asesinato por los fascistas de Federico García Lorca, el mayor poeta del siglo XX en España y de la Generación del 27.
Todavía no se conoce el paradero de sus restos pero sus asesinos siguen disfrutando de mausoleos que pagamos u honores  entre todos en una democracia que todavía no se puede mirar al espejo por las mañanas.
Soneto de la guirnalda de rosas
¡Esa guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero!
¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡canta!
que la sombra me enturbia la garganta
y otra vez viene y mil la luz de enero.
Entre lo que me quieres y te quiero,
aire de estrellas y temblor de planta,
espesura de anémonas levanta
con oscuro gemir un año entero.
Goza el fresco paisaje de mi herida,
quiebra juncos y arroyos delicados.
Bebe en muslo de miel sangre vertida.
Pero ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida,
el tiempo nos encuentre destrozados.


viernes, 20 de abril de 2018

ETA SE DISUELVE Y PIDE PERDÓN



Sin duda, una buena noticia que esta página negra se cierre. 
Seguro que para la mayoría de las víctimas esto no es suficiente ni van a volver sus familiares porque les pidan perdón pero sin duda es un paso importante para la reconciliación. 

Desde los poderes públicos siempre hay que estar del lado de las víctimas y debe rendirles su justo homenaje. No voy a hacer símiles con otro tipo de víctimas porque, sinceramente, creo que hoy no toca; simplemente diré que mi deseo es que siempre estemos del lado de las víctimas. 

El terrorismo en España pertenece al pasado por mucho que desde ciertos intereses ahora se pretenda denominar terrorismo a todo. Hoy, sabiendo los más de 800 muertos que causó ETA debemos entender un insulto a las víctimas denominar como terrorismo a la gente que corta carreteras.

La buena noticia es que se deja atrás más de cuarenta años de violencia sin sentido y que solo ha servido para provocar el sufrimiento de muchas familias. Terrorismo que engendró terrorismo en la peor reacción del Estad en forma de los GAL.
Por lo tanto, debemos de tener todo esto en la memoria y avanzar como sociedad recordando siempre el pasado en este y en todos los casos.

 fuente de la foto: https://www.eldiario.es/norte/euskadi/ETA-reconoce-causado-afirma-victimas_0_762923760.html Más información: ETA: pasado, presente y ¿futuro? (1ªparte) ETA: pasado, presente y ¿futuro? (2ªparte) ETA: pasado, presente y ¿futuro? (3ªparte)

sábado, 10 de febrero de 2018

ARGUMENTOS CONTRA LA PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE (artículo extraído)


En los últimos años se ha abierto en nuestro país el debate acerca de la prisión permanente revisable. Esto se ha producido a raíz de la inserción de esta figura jurídica en la jurisprudencia española desde 2015. Ahora nos encontramos con la posibilidad de su derogación ya que, cuando se introdujo, el PP contaba con un rodillo parlamentario del que hoy no dispone. 
Violeta Assiego escribe en eldiario.es el siguiente artículo donde enumera un conjunto de razones para oponerse a esta pena que, entre otras normas, puede vulnerar el artículo 25.2 de la Constitución que los mismos legisladores tanto dicen defender. 
A continuación podéis leer el artículo que se encuentra alojado en este enlace.

Llamarlo ‘populismo punitivo’ también es un eufemismo. La ‘prisión permanente revisable’ es una violación de los derechos humanos que atenta contra la dignidad de los seres humanos e infringe un trato cruel, inhumano y degradante a un sujeto al que se le niega el derecho a la esperanza que recoge el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Afirmar esto, que la prisión permanente revisable (tal y como está recogida en nuestro Código Penal) representa una violación de derechos humanos, no es algo nuevo. Desde que en el año 2015 se aprobó, las principales organizaciones defensoras de derechos humanos, asociaciones de jueces, de fiscales y de abogados, así como expertos en materia penal han reiterado cuáles son los argumentos jurídicos que deslegitiman una medida así en un sistema penal que busca y persigue la reinserción y la reeducación. Entre estos argumentos quizá resulte útil destacar de forma muy somera algunos de ellos:
  • Negar la posibilidad de que una persona interna en una prisión pueda reinsertarse en la sociedad implica la violación del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Garantizar la rehabilitación y reinserción de la personas condenadas es algo que no solo recomienda el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sino que recoge de forma explícita el artículo 25.2 de nuestra Constitución. La actual redacción de la prisión permanente revisable no garantiza esa alternativa de reinserción.
  • La ampliación de supuestos que ahora propone el gobierno de Mariano Rajoy extiende el espectro de posibles delitos y no espera a que se resuelva el recurso de inconstitucionalidad que, la oposición en bloque, presentó ante el Tribunal Constitucional. El fundamento de este recurso fue (y es) que la prisión permanente revisable, además del artículo 25.2, vulnera otros tres artículos de la Constitución: la prohibición de penas inhumanas y degradantes (art.15), los principios de culpabilidad y proporcionalidad, el derecho a la libertad (art.17) y el mandato de determinación de las penas (art. 25.1)
  • El Tribunal Supremo, tal y como recuerda APDHA, ha hecho referencia en varias sentencias a la ilegalidad de las largas condenas y los Servicios de Orientación Jurídica Penitenciaria (SOAJP), dependientes de los colegios de abogados, muestran también su desacuerdo con la prisión permanente revisable al afirmar que ni nos protege más ni nos hace más libres.
  • El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas también ha advertido que cualquier pena de reclusión efectiva superior a los 20 años puede llegar a ser considerada como trato inhumano, cruel o degradante y, por tanto, ser contraria al derecho internacional que ha suscrito España a través de distintos instrumentos.
  • El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes ha advertido en reiteradas ocasiones sobre cuáles son las consecuencias que los encarcelamientos de larga duración pueden generar en los reclusos. Estos se institucionalizan y pueden padecer una serie de problemas psicológicos que hacen que se desconecten cada vez más de la sociedad hacia la que la mayor parte de ellos se supone que volverán.
  • Los temas que afectan directamente a los derechos humanos no se legislan ni porque lo digan las encuestas ni por votación popular. Estos asuntos son responsabilidad última de los Estados que deben garantizar, proteger y promover el respeto de los derechos humanos al margen de las corrientes de opinión pública. Estas, en todo caso, pueden servir para tomarle el pulso a la sociedad sobre el estado de determinadas cuestiones y, en consecuencia, poner en marcha las medidas y campañas necesarias para la sensibilización y respeto de los derechos de todas las personas, especialmente las que están bajo la guarda y custodia del Estado, tal y como sucede con las que se encuentran en prisión.
Tras estos argumentos, ¿qué nos queda? Precisamente ir a ‘educar’ a esa supuesta demanda social que sirve de argumento al ministro Catalá y que presuntamente apoya el anteproyecto de ley que el Consejo de Ministro acaba de aprobar. Tanto un informe de APDHA sobre ‘La sociedad española ante el sistema penal’ como algunos de los sondeos que se están haciendo públicos estos días en alguna cadena de TV, reflejan algo que el periodismo (comprometido) podría tratar de incluir en los debates y especiales que estos días se difundirán masivamente. La ciudadanía que vive en España tiene un gran desconocimiento sobre el funcionamiento del sistema penal, sobre la duración de las penas, el estilo de vida en prisión, el tiempo máximo que una persona puede permanecer en prisión y cómo es la reinserción de un preso en la sociedad. De hecho sus respuestas de apoyo a la prisión permanente revisable, cuando cuentan con esta información, se matiza y suaviza.
Quizá es un buen momento para ofrecer información objetiva a la ciudadanía. Por un lado, para hacer pedagogía sobre cómo este tipo de medidas que se toman desde la alarma social vulneran derechos clave que nos interesan garantizar como sociedad. Por otro, para que esos hervideros de opinión que son las tertulias y las encuestas integren un enfoque más amplío de esta cuestión y acerque a la ciudadanía a un sistema penitenciario con luces y sombras pero completamente ignorado y desconocido. Un lugar donde nadie quiere estar pero que, al igual que los argumentos jurídicos, habrá que conocer para opinar.

Fuente: 

Extraído de eldiario.es: http://www.eldiario.es/zonacritica/Argumentos-prision-permanente-revisable_6_738486189.html

miércoles, 6 de diciembre de 2017

FELIZ DÍA DE LA CONSTITUCIÓN





Hoy es el día de la Constitución Española.
Por encima de banderas y sentimientos nacionalistas creo importante resaltar los artículos de la Constitución que no se cumplen y que, sin duda, contribuirían enormemente a la superación de problemas sociales actuales.
Derechos sociales, una economía basada en la progresividad fiscal, sanidad, cultura, educación, protección al medio ambiente, derecho a la vivienda, economía al servicio de tod@s, participación ciudadana...

Resulta descorazonador que la percepción de la ciudadanía de los bloques constitucionalistas sea la de aquellos que más la incumplen en el día a día. Lamentablemente, solo se pretende cumplir aquellos artículos que hagan hincapié en sus intereses ideológicos y no en la totalidad de la Carta Magna.

Son casi 40 años de Constitución y empieza a urgir una reforma que nos dote de un nuevo marco de convivencia en el que muchas personas desencantadas con el sistema actual encuentren un sistema en el que poderse sentir a gusto.
Nos guste más o menos, hay mucha gente que hoy no se encuentra representado por este texto y tenemos muchos artículos obsoletos que, por supuesto y mientras estén ahí, hay que cumplirlos pero procedería plantear la necesarias reformas.

Aun así, creo que el principal problema de la Constitución no es su obsolescencia sino su incumplimiento sistemático. Eso es lo que se está destruyendo realmente el marco de unidad.

Hoy, por tanto, deberíamos reivindicar que se cumpla la integridad de la Constitución y no solo los artículos que más interesan a la oligarquía dominante, esa a la que hoy veréis envuelta en banderas mientras niegan los servicios más básicos.

Por una Constitución para tod@s. 


Os dejo con un interesante artículo de 2013 que hoy, lamentablemente, sigue de actualidad.
23 artículos de la Constitución que no se cumplen

domingo, 29 de octubre de 2017

CHOQUE DE TRENES

Lamentablemente la falta de tiempo no me ha permitido escribir ninguna entrada desde hace un mes con todo lo que ha ocurrido y la de jornadas históricas que hemos vivido en todo este tiempo en Cataluña. 

Para situarnos en los orígenes del independentismo del siglo XXI en Cataluña procedo a enlazar algunos artículos anteriores que podéis consultar pinchando aquí.

Empezaré hablando de la consulta del 1-O. Se trató de un referéndum unilateral, ilegal y sin garantías como lo demuestran las imágenes de gente votando varias veces o urnas en las calles sin ningún tipo de control. 
El Estado podía haber optado por permitir la consulta sin entrar a reprimir. Hubiera sido la decisión adecuada y, de cara a la opinión internacional, la votación hubiera quedado desprestigiada ante la evidente falta de censo y lo mencionado anteriormente. 
En lugar de esto, se optó por la represión y ahí es donde ganó el independentismo ya que consiguieron las fotos de la policía del Estado apaleando a ciudadanos y, por si fuera poco, se ganaron simpatías internacionales.  Además, el estado se vio humillado ya que no pudo impedir la votación en la inmensa mayoría de lugares. 
La decisión tomada fue tan torpe que parece claro que fue a propósito. El gobierno de Rajoy quiso contentar a sus ultras (Ciudadanos incluido) con una finalidad claramente electoral pero sin pensar en resolver el problema que tenía entre manos.

A partir de ahí, al Govern de la Generalitat se le fue de las manos la situación. El movimiento independentista trasciende lo institucional y ha llegado a las calles para quedarse. Movilizar más de dos millones de personas es algo casi sin precedentes en nuestro país. Quizás lo más parecido sea el movimiento 15M. 
Tras el referéndum se celebró una huelga general (3-octubre) y se inició la vía hacia la independencia. La batalla institucional ha sido una auténtica partida de ajedrez en la que se han sacrificado peones (detención de los jordis) y cuyo resultado final es incierto aunque electoralmente ya sabemos que tanto la derecha nacionalista española como el independentismo catalán salen reforzados debido a su tradicional retro-alimentación. 

El 10 de octubre el President Puigdemont, acorralado por los acontecimientos, promulgó una declaración de independencia que dejó en suspenso en el mismo acto. Una especie de malabarismo para intentar contentar a todos pero no contentó a nadie. Todo esto tras una multitudinaria manifestación por la unidad como no se había visto nunca en Cataluña.
Es obvio que no hubo independencia el 10 de octubre; solo hay que ver las caras de la gente, la falta de celebraciones y el desinterés internacional en pronunciarse al respecto. 

Tras el requerimiento del gobierno, finalmente Puigdemont terminó por reconocer "de aquella manera" que no había habido DUI en el último párrafo de la segunda carta al Gobierno central. 
"Finalmente, si el Gobierno del Estado persiste en impedir el diálogo y continuar la represión, el Parlament de Cataluña podrá proceder, si lo estima oportuno, a votar la declaración formal de la independencia que no votó el día 10 de octubre."
En este amenazador párrafo se aprecia claramente que no se declaró la independencia. 

Sin embargo, el Gobierno del Estado nunca tuvo voluntad de diálogo; ni en los años anteriores ni en las situaciones límite de las últimas semanas y se iniciaron los trámites para aplicar el artículo 155 de la Constitución que deja sin efectos la autonomía de Cataluña. Se trata de una decisión extrema más si tenemos en cuenta que estamos hablando de una nacionalidad histórica y singular en nuestro país.
Estábamos en una situación límite y encallada pero, contra todo pronóstico, Puigdemont ofreció al PP una convocatoria de elecciones a cambio de paralizar el 155. El Gobierno de Rajoy declinó la oferta dejando la sensación de que su objetivo era humillar al independentismo aunque eso podría significar irnos a una situación todavía más extrema. 
Y llegamos al presente, el 155 es una realidad, el Govern ha sido destituido como lo ha sido el jefe de los Mossos y los ministros de Rajoy se encargan del gobierno de Cataluña; la independencia ha sido declarada en lo que es un auténtico brindis al sol ya que ningún país o entidad la reconoce y el gobierno ha perdido el poder.

No parece muy democrático declarar una independencia con el 48% de los votos, con un referéndum sin garantías e ilegal y con un parlamento semi-vacío. Si los independentistas querían llevar el discurso a una defensa de la democracia, han demostrado una actitud pobremente democrática. Simboliza la unilateralidad que ha caracterizado ea el 'procés'Resultado de imagen de declaracion de independencia parlament

Mi pronóstico es que ya han chocado los vagones frontalmente y serán los ciudadanos los que saldrán perdiendo finalmente. 
El gobierno ha convocado elecciones para el 21 de diciembre. Posiblemente los partidos independentistas decidan boicotearlas; la CUP casi seguro que lo hace. 
Más de 2 millones de catalanes podrían quedar sin representación y esto recrudecería el conflicto en las calles. Dirigentes políticos como Puigdemont o Junqueras serían detenidos y convertidos en mártires políticos, sobre todo a la hora de construir un discurso internacional. 
Lo más peligroso puede ser la existencia de una administración paralela que no reconozca el gobierno elegido en las urnas y legisle al mismo tiempo que el Parlament. Finalmente, todo esto puede desembocar en situaciones extremas de violencia que no se han vivido hasta ahora. 
Este puede ser uno de los escenarios pero hay más. Quizás los partidos independentistas vuelvan a presentarse, vuelvan a ganar y vuelvan a proclamar la DUI entrando en un círculo de acontecimientos que puede no tener fin. 

Lo que es un hecho es la fractura social generada, no ya en Cataluña sino en el resto de España. Las posturas se han radicalizado y convertido en un "estas conmigo o contra mí". El llamamiento al diálogo ha quedado eclipsado ante las banderas de uno y otro lado. Este conflicto simboliza lo que es la sociedad de la posverdad en la que los sentimientos priman sobre la razón ante los continuos flujos de (des)información que engullimos constantemente sin pararnos a pensar en su veracidad; por eso es importante entrar a debatir con argumentos. 
Y en esas aparecen viejos fantasmas que creíamos superados pero nunca lo estuvieron sino que se encontraban en estado latente. Me refiero, por ejemplo, a la presencia del movimiento fascista en las movilizaciones y de como en un contexto de radicalismo se relativiza este gran problema nunca superado. Nunca se fueron, solo estaban hibernando y todos los demócratas verdaderos (de izquierda, centro o derecha) deberían condenar y distanciarse de estos grupos y partidos políticos verdaderamente anti-constitucionales. 

El Estado Español hasta ahora no ha puesto la política como solución sino que se ha dedicado a esgrimir la ley. No ha generado un discurso que sedujera a la sociedad catalana como si hizo David Cameron en Escocia sino que ha optado por la porra. Así será complicado construir un país en el que quepamos todos. Por parte del gobierno catalán, han declarado una independencia sin ninguna legitimidad; ni es legal ni cuentan con una mayoría suficiente para argumentar que se trata de una decisión democrática.
Ambas partes han cruzado el Rubicón y no parece ya fácil la marcha atrás. 
Espero que el sentido común se imponga y no lleguemos a situaciones extremas que no quiero ni mencionar aquí. 

jueves, 21 de septiembre de 2017

DIVERSIÓN CON BANDERAS


Las banderas están de paso. No siempre existieron y fueron cambiando a lo largo del tiempo. Hoy parece que solo sirven de arma arrojadiza, para pelearse, generar conflictos o para discutir por quién la tiene más grande (se mide al patriota por el número de pulseritas rojigualdas que lleva, lo de pagar impuestos "ya tal").
Los nacionalismos pudieron ser algo revolucionario en su día y marcaron diferencias en la ruptura con el Antiguo Régimen (por ejemplo) pero hoy son ideologías reaccionarias y que dividen personas que deberían estar luchando por las mismas posiciones ideológicas en base a sus intereses. 

Entiendo que hay que encauzar todo ese odio a otras posiciones: difusión de una cultura, conocimiento de una lengua, protección del patrimonio histórico-cultural... Pero no a generar exclusión y posturas irreconciliables entre sí.
Es positivo que un pueblo conozca y defienda su cultura, lo que no es positivo es que se emplee para generar barreras, para atrincherarse en posturas pretéritas que van contra la idea de progreso o para marginar al contrario y humillarle. 
Ahí dejo esta pequeña reflexión en estos tiempos tan aciagos en los que la post-verdad se abre camino de forma imparable y en el que la sensatez parece haber huido para no volver.
La materia no desaparece solo se transforma.