miércoles, 20 de abril de 2016

GOL DE SALVADOS A LA CENSURA

El pasado domingo pudimos ver en Salvados al que fuera líder de la izquierda abertzale y militante de ETA, Arnaldo Otegui, que ha salido hace escasas fechas de prisión por enaltecimiento del terrorismo y por intentar reconstruir a la ilegalizada Batasuna.
La entrevista del pasado domingo es la segunda que concede tras hablar con el New York Times.


Las distintas presiones que ha recibido el periodista Jordi Évole para la no emisión de la entrevista han sido públicas y notorias y van desde los insultos hasta las amenazas de muerte. La mayoría, se vertieron antes siquiera de que el programa fuera emitido.

Esto nos da muestras de la falta de salud democrática en sectores amplios de la población que buscan censurar una entrevista que, creo, era de interés general para muchos españoles y de un claro interés periodístico al margen del rechazo social que pueda causar el personaje.




Afortunadamente, la dirección del programa y el canal no cedieron a los chantajes y decidieron seguir adelante con la emisión.
El que haya visto el programa, ha podido darse cuenta que se ha tenido muy en cuenta a las víctimas del terrorismo. De hecho, el mismo entrevistado se quejaba de la omnipresencia de ETA en toda la entrevista. 

A nivel general, resulta descorazonador ver como le cuesta tanto cambiar el discurso a Arnaldo Otegui y condenar el sinsentido del terrorismo etarra. Tras más de seis años en prisión y después de que la banda anunciara el final de su actividad armada, se podía esperar que, con la perspectiva del tiempo y del contexto actual, un discurso más fuerte de condena al terrorismo etarra que generó cerca de mil muertos en nuestro país. 

Quizás los mejores momentos fueron las intervenciones de las hijas de Fernando Buesa y José Luis López de Lacalle a las que tuvo que responder el lider abertzale. "Claro que algo se conmovió con cada asesinato, con cada víctima en un lado y en el otro" comentaba Otegui ante el desgarrador testimonio de Sara Buesa que recordaba como Otegui le regaló un mechero a su padre fechas previas a su asesinato. 



El programa hizo un recorrido por los atentados más impactantes de la historia reciente de la banda. 
De esta forma, se habló tanto del atentado de Hipercor, como el de la Casa Cuartel de Zaragoza o el secuestro y asesinato a sangre fría del concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco. 
Évole consiguió sacarle algunas pequeñas confesiones a Otegui como el hecho de que intentó mover hilos para evitar el asesinato del concejal aunque, por supuesto, todo esto sonaba a auto-justificación con la boca pequeña porque, en su día, no fueron capaces de condenar estos actos y, aun hoy, se resisten a ello. 

Las otras declaraciones polémicas de Otegui se refieren al hecho de que parte del Estado "está deseando que ETA vuelva". Esto puede sonar tremendamente fuerte pero la realidad de la política actual me hace pensar que algo de cierto hay en estas declaraciones. 

No tenemos más que comprobar como ETA sigue muy presente en el discurso político a pesar de que ya no sea uno de los problemas que más preocupa a los españoles según el CIS, ocupando una posición muy marginal respecto a las épocas en las que se sucedían los atentados. Sobre todo, el Partido Popular y algunos medios de derechas han intentado sistemáticamente asociar a los nuevos movimientos sociales y partidos políticos (como Podemos, el 15M o la PAH) con la banda terrorista.
Asimismo, tenemos el hecho de que el gobierno no haya acercado a los presos de ETA a las cárceles vascas como, en su día, hizo el Presidente Aznar (recientemente multado por Hacienda) buscando un gesto de buena voluntad en el marco de un proceso de paz. 
Tampoco tenemos constancia de que el ejecutivo haya iniciado conversaciones con la banda terrorista para proceder a la entrega del armamento
Todo esto me lleva a afirmar que tenemos un proceso de paz paralizado y una utilización instrumental del terrorismo y de las víctimas para ganar votos, algo repugnable desde cualquier punto de vista y que nos muestra la falta de escrúpulos y el maquiavelismo de algunos dirigentes políticos que no han estado a la altura de lo que su contexto les ha reclamado. 

Aun así, el líder abertzale aseguró que el proceso de paz es "irreversible" y que ETA no volverá a atentar. 
Una entrevista que, una vez vista y analizada, podemos concluir que no ha servido (ni mucho menos) para lavar la imagen de Otegui ni de Batasuna y que ha tenido omnipresentemente a las víctimas, tanto por su intervención en el programa como por los recuerdos de Évole a víctimas como guardias civiles de las que el entrevistado en alardes de amnesia selectiva "olvidaba". 
Era necesario abordar la cuestión de ETA desde esta perspectiva tras el anuncio hace unos cinco años del cese definitivo de la actividad armada. 
Creo que tenemos que dejar de considerar tabú algunos temas y abordar su análisis sin caer en sesgos fáciles ni en extremismos que, intencionalmente, buscan mover masas en pos de buscar un voto fácil sin pararse a pensar en la división y el odio que están creando.

Évole dejó retratados todas las lagunas y flojeras del discurso de Otegui y lo hizo con razonamientos y con la ayuda de las víctimas que pusieron de manifiesto que, en términos políticos, no se ha movido tanto como debería el dirigente batasuno y sigue siendo prisionero de su pasado
También dejó retratados a todos aquellos que lo acusaban de intentar lavar la imagen de Arnaldo Otegui. No creo que, precisamente, la entrevista del pasado domingo le dé muchos votos a Otegui ni a Bildu.

Tenemos la obligación de entender a las víctimas y de comprender su dolor por encima de todo y que ello no nuble nuestro juicio a la hora de buscar una solución definitiva a todo este sinsentido del terrorismo y que las generaciones futuras no tengan que vivir las noticias diarias de atentados terroristas. 

Para más información, aquí os dejo los especiales de ETA 

Podéis ver la entrevista íntegra de Évole a Otegui en este enlace

viernes, 26 de febrero de 2016

BUTACA VACÍA: LA CORONA PARTIDA



La Corona Partida supone un auténtico desafío a la hora de plasmar una historia en el cine debido al enorme esfuerzo al que hay que hacer frente en cuestiones como el montaje de escenarios o el vestuario de los personajes. 
Estamos hablando de una superproducción española, lo cual ya es algo a reseñar y de lo que alegrarse.

La película enlaza el final de Isabel con el comienzo de la serie Carlos, Rey Emperador. Las tres producciones comparten actores, ambientación y época histórica. Aconsejo encarecidamente el visionado de ambas series ya que nos dan una visión espectacular para los sentidos del reinado de los Reyes Católicos y del Emperador Carlos V. 

Debido a esto, cabe señalar el error en la fecha de estreno de la película ya que se produce coincidiendo con la finalización de la serie del Emperador Carlos V. Lo ideal hubiera sido unir las dos series (Isabel y Carlos) mediante la emisión de esta película. 
A nivel argumental, no es que suponga un problema ya que, al tratarse de una película de género histórica, basta con contextualizarse un poco de la época para entender el marco argumental. Pero a nivel espectador, sí que resulta chocante para el que haya visto la serie dedicada al Emperador Carlos V y la serie de Isabel, el hecho de recuperar personajes y algunas líneas argumentales licenciosas que ya habían pasado tras el final de la primera serie.
En definitiva, lo que quiero expresar es que la película ha llegado tarde y eso no creo que la ayude a despegar en una cartelera en la que ahora mismo se citan competidores de diversa índole. 

En cuanto al contenido en sí, la película dirigida por Jordi Frades pone el foco argumental tras la muerte de Isabel de Castilla en 1504 y en la crisis política que se desencadena tras su muerte debido a la sucesión en una persona a la que se le consideraba incapaz (Juana de Castilla). 
La trama es narrada por el Cardenal Cisneros al infante Fernando de Habsburgo, hermano de Carlos V y llega hasta la muerte de Fernando de Aragón.

En este sentido, tenemos ante nosotros una historia excesivamente política que posee las mismas virtudes que las series en que se basa y adolece de los mismos defectos. 
Como virtudes más reseñables, debemos destacar la genial interpretación del reparto. En particular, Irene Escolar como Juana I, Rodolfo Sancho como Fernando de Aragón y Raúl Mérida como Felipe el Hermoso. En torno a estos tres personajes gira todo el argumento y el resto de personajes de la película. 
El trabajo de Irene Escolar como Juana I es, como en la serie de televisión, espectácular. Al margen de la propia interpretación en la que es difícil no sobreactuar debido al carácter del propio personaje, consigue transmitir la realidad de la interpretación histórica y visibilizar la distinción entre locura y depresión que es lo que nos transmite el propio personaje. 



Juana se erige en la gran protagonista como un personaje atormentado y castigado continuamente por su marido y padre (y posteriormente por su hijo). Una mujer enamorada y muy sentimental que puede que no estuviera preparada para gobernar en su época pero lejos de esa locura que le ha atribuido la historiografía tradicional. 

Otro de los puntos fuertes, como he señalado, es el trabajo en los decorados, vestuario, peinados...buscando la máxima fidelidad con la época y, seguramente, suponiendo el núcleo del presupuesto del film. 
No puedo obviar el magnifico tratamiento de la iluminación. Sin tenernos que contar nada, la película nos relata los momentos sombríos y de soledad en contraste con otros momentos más dichosos para los protagonistas. 
De la misma forma, se nos transmite la sobriedad (que no austeridad) de la propia corte castellana. Eso sí, es más fácil de recaer en la series de televisión donde podemos compararla con otras cortes. 

La fotografía es digna de reseñar mostrando un gusto exquisito que podemos ejemplificar en la reproducción de obras pictóricas (algo que ya hacían las series televisivas) como ésta del pintor Francisco Pradilla del siglo XIX





En lo relativo a los aspectos mejorables, se nos presenta una narración que no se detiene en ningún momento en la gran mayoría de la población sino que queda muy reducida a la historia de corte. Si algo hace muy bien series como Roma es coger personajes ficticios para enlazarnos la geopolítica con la vida cotidiana de la población. Eso, algunos, lo hemos echado de menos continuamente en las series y película que analizo. 

A esto podemos añadir el argumento un tanto academicista que puede echar a más de uno hacia atrás. 

Lo que sí hace muy bien es transmitirnos los vaivenes políticos del momento. La Corona Partida nos ayuda a romper con el estereotipo de la unidad de España a partir de los Reyes Católicos. Se trataba de una unidad dinástica que no tenía ningún tipo de componente nacionalista. 
Tanto en el título como en el propio argumento se pone de manifiesto la fragilidad de la unión de las Coronas de Castilla y Aragón y la forma en la que estuvo a punto de quebrarse. 

Como valoración general, creo que tenemos una obra magna del cine español. Cierto es que no podemos considerar una obra ficticia, que debe buscar el entretenimiento por encima de todo, como una fuente de aprendizaje histórico pero no me cabe duda de que el respeto de esta obra y de los propios actores por la historia es digno de reseñarse. 
Ojalá me equivoque, pero creo que, al igual que la serie Carlos, Rey Emperador, esta obra no tendrá la acogida que merece. 


VALORACIÓN: 4/5


lunes, 8 de febrero de 2016

LA MALA EDUCACIÓN

Con este título que nos recuerda una película de Almodóvar; quiero empezar este artículo referido al sistema educativo español, tan de actualidad independientemente del contexto político durante los últimos 40 años.

Cada partido político ha buscado dejar su impronta en dicho sistema. No cabe duda que la educación es un arma ideológica de valor incalculable. Las escuelas e institutos no dejan de ser centros en los que se forman los futuros ciudadanos y son moldeados en base a una serie de valores que la sociedad o el partido de turno quiere inculcar en la búsqueda de la sociedad ideal según su visión.


fuente: https://organizacionygestiondecentros.wordpress.com/

Cada cierto tiempo la prensa y los partidos políticos nos bombardean con eso que se denomina "Informe PISA" y que, básicamente, pone de manifiesto  que nuestro sistema educativo es un desastre o eso es lo que intentan vendernos....
Lo que quiero expresar es que las lecturas que se hacen de los informes PISA son superficiales ,tergiversadas y de marcado carácter tendencioso con el objetivo de justificar reformas educativas que no responden al problema porque ni siquiera aciertan en el diagnóstico.

La estadística sin una lectura correcta no tiene ninguna utilidad salvo la de confundir. Si ponemos encima de la mesa unos datos sociológicos de realidades sociales distintas y no los analizamos dentro de su contexto podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que esos datos carecen de valor y cualquier parecido de nuestras conclusiones con la realidad será pura coincidencia.

Puedo estar de acuerdo con que las reformas educativas no han servido para solucionar los problemas de nuestro sistema educativo. Todas han tenido sus luces y sus sombras. La Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación (LODE) de 1985 introducía el concepto de participación de los padres en la educación de sus hijos, estableció unos baremos de admisión de los centros concertados para intentar paliar la "selección" de alumnos por parte de dichos centros... 
En 1990 se promulga la Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE) que estableció la escolaridad hasta los 16 años y la obligatoriedad del Estado de ofertar plazas desde los 3 años. Lo de la escolaridad obligatoria fue muy contraproducente en tanto no había itinerarios alternativos para los alumnos que no deseaban acabar sus estudios de graduado. 
En 2002 el PP intentó su reforma educativa de la Ley de Calidad que no llegó a implementarse debido al cambio de coyuntura educativa. Fue derogada por la Ley Orgánica de Educación (LOE) que no consiguió el ansiado consenso por el asunto de la Religión y la asignatura Educación para la ciudadanía. 

En 2013 el Congreso de los diputados mediante el rodillo del PP aprobó la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. Es una barbaridad aprobar una ley educativa pasando por encima de todos los grupos políticos. Lo es, porque el paradigma político es cambiante y la LOMCE ha nacido desde el minuto 1 muerta al ser aprobada por apenas un partido, al margen de lo buena o mala que sea. 

En mi opinión, es una reforma regresiva ya que tiende a despojar a los centros educativos de la autonomía que habían ido ganando (por ejemplo, con las pruebas externas). Esto no tiene hoy demasiado sentido ya que cada centro debe adaptarse a su propia realidad y no se debe uniformizar y homogeneizar la educación. Una cosa positiva le reconozco: siempre hay rumores o voces que acusan a algunos centros de "vender" diplomas a alumnos. Con las pruebas externas se puede poner coto a esto.
Todos los alumnos no son iguales, todos los barrios no son iguales, no es lo mismo un pueblo que una ciudad, incluso todas las aulas son diferentes entre sí. Está demostrado que tratar a los alumnos de la misma forma solo sirve para reproducir las desigualdades. La LOMCE promueve esto cuando habíamos entendido que una de las soluciones a los problemas educativos pasa por la atención a la diversidad.

Por otra parte, la LOMCE deja atrás claramente muchas materias de letras como la Filosofía o la ética para fortalecer lo que hoy se consideran materias más valiosas desde el punto de vista pragmático ya que tienen una traslación en nuestra economía más "inmediata" o aparente.
Creo, sin temor a equivocarme, que se trata de la reforma educativa más ideologizada de nuestra democracia.
Busca "construir" ciudadanos-operarios, el reproducir el contexto económico en la escuela. Pone mucho énfasis en cuestiones como los valores del emprendimiento pero luego deja atrás asignaturas que fomentan esa riqueza mental y el ejercicio de nuestra imaginación; algo indispensable para ese "emprendimiento". 

Se busca formar individuos y no ciudadanos, en lugar de educar en la cooperación educamos en la competitividad lo que me parece contraproducente para los resultados escolares y para la marcha económica de nuestro país. 
Se dejan atrás asignaturas como Educación para la ciudadanía que es tan necesaria en estos tiempos en los que a todos los partidos políticos se les llena la boca con la palabra regeneración
Necesitamos formar ciudadanos antes que individuos e inculcar unos valores cívicos (que no políticos). Los chicos sufren un bombardeo constante en valores que me atrevo de calificar de nocivos por parte de los medios de comunicación
Pongo algunos ejemplos: somos testigos de como personajes que no han movido un dedo en su vida consiguen solventar su vida a base de vender su vida personal, los programas más vistos son Mujeres y hombres y viceversa, Gran Hermano lleva 14 ediciones, llega antes al estrellato un cantante que entra unos meses en un reality show que una persona que dedica años y años a estudiar en un conservatorio, el libro más vendido de 2013 fue el de Belén Esteban... Lo que quiero expresar es que estos son los modelos que reciben nuestros chicos y chicas cada día y la educación debería darle la vuelta a la tortilla, la cultura del esfuerzo (en el buen sentido) queda completamente defenestrada.


fuente: elegilmadia.es
Casi se me olvidaba... y el partido más votado de nuestro país está doblemente imputado y tiene infinidad de casos de corrupción repartidos por todo el país. 
Es decir, que nuestro pueblo no castiga (suficientemente, al menos) la corrupción política. 
Tenemos que diagnosticar claramente que estamos haciendo algo muy mal cuando se están reeligiendo a políticos y partidos infestados de corrupción; y aquí me da igual el color pero, ahora mismo, el PP está escalones por encima de todos (incluso del PSOE de los EREs, también reelegido).

Lo que buscaba esta LOMCE era seguir reproduciendo y acrecentando esta realidad con una ciudadanía que, al terminar sus estudios, fuera sumisa y no hubiera adquirido ningún tipo de espíritu crítico. Una sociedad individualizada y dominada por el culto al consumismo.

Por supuesto, el gráfico de arriba es un reflejo. No pretendo, como hace la imagen establecer una relación de causalidad directa entre el abandono escolar y Gran Hermano; entre otras cosas porque no creo en la monocausalidad de nada. Cualquier hecho social está impregnado de multitud de causas (unas más importantes que otras, eso sí).

Como he señalado, en el informe PISA, siempre se lee que el abandono escolar en nuestro país es muy alto y los resultados son bajos. Pero esas cifras son relativas y se leen en relación a otros países.
fuente: informe PISA 2012. OCDE

Aquí tenemos un gráfico que nos índica la situación de España en comparación con otros países en un baremo que trata de reflejar cuestiones como la ocupación profesional de los padres, el número de libros en las casas o el propio nivel educativo de los padres. 
Vemos que España no parte de una situación nada privilegiada.



Y aquí, el mismo gráfico pero de nuestras Comunidades Autónomas.

A continuación, tenéis dos gráficos del abandono escolar temprano. El primero, compara las Comunidades Autónomas y el segundo los países de la UE.






Tanto dentro de España como a nivel de la Unión Europea, podemos establecer una relación causa-efecto entre el grado de desigualdad de los países y los índices educativos (el abandono escolar es solo uno más).

En el propio Informe Pisa de 2012 ya se recoge uno de los epígrafes para tratar esta cuestión, pero (casualidad), esto pasa desapercibido para los políticos.

La conclusión debe ser que la solución está en invertir en educación, pero no solo de los alumnos sino de los propios ciudadanos. La educación no debe verse como un proceso con un fin sino como un proceso continuo. 
Es necesario formar a una ciudadanía en valores democráticos y crítica, que ponga en tela de juicio las verdades universales con la que se nos bombardea a diario.
Los recortes también tienen su incidencia en educación. Y no ya solo los evidentes recortes educativos en becas, profesores, medios... sino los propios recortes sociales que ahogan a muchas familias y acentúan las desigualdades que luego se reproducen en los centros educativos. 

Otra cuestión de la que nunca se habla es del hecho de que nuestros centros no preparan a los estudiantes para superar las pruebas del estudio PISA. Estamos hablando de compararnos contra otros países que adaptan sus contenidos curriculares, objetivos y competencias a las pruebas del Informe PISA. En el momento en el que se decida que los contenidos deben adaptarse a esta circunstancia, los resultados mejorarán sensiblemente. 
Quiero expresar con esto que PISA no tiene ninguna verdad universal y que sus baremos hay que ponerlos en cuarentena y leerlos con mucha cautela. 
Creo que es mucho más preocupante, por ejemplo, las altas tasas de abandono escolar.
Somos un país sin término medio. Muchos abandonan los estudios prematuramente y muchos deciden entrar en la universidad como si la Formación Profesional fuera una rama desprestigiada.  



El sistema educativo no es el mejor, muy cierto, pero solo es una pata de la mesa y, probablemente, no la más importante. 
Se hace imprescindible consensuar un sistema educativo y dejar de emplear la educación como arma ideológica. Las escuelas no deben ser cantera de votantes sino cantera de ciudadanos activos, críticos y participativos de la vida pública. 


"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo." Benjamin Franklin (siglo XVIII)

lunes, 11 de enero de 2016

CAJA MUSICAL: LIFE ON MARS DE DAVID BOWIE




Nos ha dejado David Bowie a sus 69 años tras haber padecido un cáncer que ha terminado con su vida.

Ha sido una noticia sorprendente dado que hace unos días había presentado su último disco titulado Blackstar de 7 canciones.

David Bowie fue un músico y compositor de gran éxito en la década de los 70 donde se hizo un hueco en el extenso elenco internacional del rock. 
De esta época nos deja temas como Heroes, Starman, Changes, Rebel Rebel o Fame que merecen ser escuchadas más ahora con motivo de su muerte. 

También es digna de mención la colaboración de Bowie con artistas como Mick Jagger o grupos como Queen





Este Under Pressure ya es una crítica a la opresión en la época post guerra del Vietnam pero todavía con todo el movimiento pacifista muy presente en la sociedad norteamericana. 

Los 80 fueron los años de su consagración con éxitos como Let´s Dance, Ashes to Ashes, o el albúm Tonight en muchas ocasiones enfocadas al baile.

Bowie pasaría a formar parte del grupo Tim Machine que también emprendió con sus letras algunas denuncias a la política del momento. Incluso a finales de los 90 emprendió un cambio a la música electrónica.

De sus temas os traigo uno de mis preferidos: Life on Mars que buscaba una especie de venganza por la perdida de My Way de Frank Sinatra.
Una canción cuya letra no tiene desperdicio por sus múltiples interpretaciones y por lo extrafalario que resulta encontrarse en ella con personajes como Mickey Mouse o John Lenon en el marco de una muchacha que va a ver una película para escapar de su realidad cotidiana.


Aquí podéis ver la letra en inglés y español. 

Empieza el año con la pérdida de un gran artista que también hizo cine participando en películas como El Truco Final (2006) de Cristopher Nolan, La última tentación de Cristo (1988) o Feliz Navidad, Mr Lawrence (1983).

Desde aquí, mi pequeño homenaje. 

martes, 22 de diciembre de 2015

LA NOCHE DEL SÍ, PERO NO




Así es como titulo lo que fue una jornada electoral en la que no ganó nadie y tampoco perdió nadie. España decidía entre lo viejo y lo nuevo y...parece que, al final, no nos decidimos.

Parece como los típicos triángulos amorosos de las películas de Hollywood en los que un chico/a está entre dos chicas/os y no se decide porque le gustan ambas personas y en el fondo le gustaría tener a ambas. Pues eso nos pasa, nadamos y queremos guardar la ropa. 

fuente: elpaís.com


Por supuesto, a estas alturas ya hemos asistido a una alta variedad de análisis de la cuestión.
Intentaré no repetir en exceso las ideas que se han ido vertiendo a través de los distintos medios y de las asociaciones nacionales de opinión. Algunas de gran prestigio, como la Asociación Nacional de Cuñados (como dirían por twitter).

Una de las principales cuestiones que se dirimía era la del fin del bipartidismo. Y estamos de nuevo con el sí pero no.
Por una parte, con los resultados actuales vemos que hay 4 fuerzas con opciones reales (aunque Ciudadanos se ha descolgado un poco) de gobernar este país algún día y eso no es moco de pavo. Parecía impensable hace un año y medio esta situación pero hoy podemos decir sin miedo a equivocarnos que tarde o temprano gobernará este país un partido que no sea ni PP ni PSOE.
Por otra parte, a pesar del tortazo, PP y PSOE siguen teniendo el 50% de los votos de este país y pueden conformar un gobierno entre ellos. Es decir, desde las elecciones europeas no ha retrocedido el bipartidismo. Está muy claro que los poderes económicos han hecho su trabajo a través de diversas campañas mediáticas y sociales y han conseguido diluir el efecto de las formaciones emergentes como Podemos. 

Ahora bien, es muy complicado esperar que los cambios se produzcan de la noche a la mañana ni de un año para otro. Este país lleva comiendo casi cuarenta años lo mismo y no podemos esperar que esto pueda variar de golpe. 
En mi opinión, Ciudadanos no solo no representaba la posibilidad de un cambio real sino que se trataba de una reacción de la oligarquía financiera para frenar las altísimas expectativas de Podemos. Dejo que lo diga el presidente del Banco Sabadell: 


No podemos obviar una serie de cuestiones sociales como las redes clientelares que los grandes partidos han ido tejiendo a lo largo de estos últimos treinta años. Especialmente acentuadas en comunidades como Andalucía, imposibilitan, socialmente, un cambio de forma inmediata. Y aun así vemos como el bipartidismo retrocede, aunque menos.
En las zonas urbanas se cumple la tradición y demuestran mayor aperturismo. Ahí tenemos la provincia de Barcelona que ha dado el triunfo a En Comú Podem, Madrid o Valencia (con todas las reservas que demuestra que en estas últimas haya ganado el PP). En las provincias más ruralizadas como la España interior o la Andalucía interior cuesta bastante más aunque también se muestra movimiento.



Todo esto no hace sino acrecentar el mérito de haber sacado 69 diputados por parte de Podemos a unas primeras elecciones. Podría haber sido mucho mejor si no se hubiera incurrido en una serie de errores de bulto y grandes vicios en este tiempo. Eso sí, la campaña electoral ha sido magnifica desde el punto de vista nacional y quedará para los anales la actuación del candidato de Podemos en los distintos debates. 

Tampoco debemos de mirar a otro lado cuando vemos los resultados del PP y comprobamos que están en torno al 28%. Esto denota que nos falta mucho para tener una sociedad democráticamente sana. No me parece mal que se vote a un partido de derechas, que pueda defender la privatización de servicios y los recortes. Lo que me parece preocupante es que se vote a un partido que ha elegido la corrupción su modo de vida y que, encima, han salido imputados elegidos para el congreso.
Esto no se arregla en cuatro años, se arregla con educación en valores democráticos y con mucha voluntad. 
Y, repito, me da igual que el partido sea de izquierdas o derechas; lo mismo puedo decir del PSOE en Andalucía.


Lo que está claro es que más de 7 millones de personas han elegido a un partido que ha robado a los españoles y piensa seguir haciéndolo. Cada uno es responsable de su voto pero si te engañan una vez es culpa de ellos, si los vuelves a votar entonces la culpa será tuya. Cuando salte el siguiente escándalo, que nadie se sorprenda. 
Y no vale la excusa de que todos son iguales. Cuando roben los otros ya se podrá decir, mientras tanto esos siete millones de personas han votado a un partido corrupto.

No voy a profundizar en los resultados del resto de partidos. Creo que nadie ha perdido. El PSOE ha salvado los muebles y mantiene la segunda posición en votos (por muy poco) y en escaños; Ciudadanos ha sido víctima de sus expectativas y su ambigüedad deliberada respecto a apoyar al PP y Podemos ha obtenido un resultado producto de una campaña magnifica tras empezar muy desinflado en las encuestas. 



Quiero entrar un poco en la Ley D´Hont y en la circunscripción provincial. Es una vergüenza que a Izquierda Unida le cueste casi 500.000 votos sacar un diputado y a PNV o PP apenas 50.000 votos. 
Está claro que el sistema beneficia a los grandes partidos y a los nacionalistas que concentran el voto pero ya clama al cielo que esto pase y urge un cambio en la ley electoral y en la circunscipción (algo que acabaría con el problema de los cuneros) ya que, al fin y al cabo, no se representa en el Congreso a la provincia sino al partido que impone una disciplina de voto.


Salen del parlamento fuerzas como UPyD que, en su momento, trajeron ciertos aires nuevos y ha sido absorvido por el tsunami del IBEX que es Ciudadanos. 
No puedo obviar el gran resultado de PACMA que ha obtenido más votos que UPyD, ojalá que esto sirva para que las reivindicaciones en favor de los derechos de los animales vayan entrando en la agenda política ya que están en la agenda social.

Para terminar, los españoles han votado diálogo. Se abre un tiempo en el que los acuerdos puntuales pueden y deben ser el pan nuestro de cada día. Las formaciones tendrán que aprender a hablar y escuchar al resto. Esto será bueno a largo plazo y nos ayudará a mejorar nuestra calidad democrática. 
Quizás necesiten otras elecciones en un par de meses para darse cuenta pero tarde o temprano no les quedará otra.


martes, 8 de diciembre de 2015

7D: EL TSUNAMI DE LA NUEVA POLÍTICA
























ACTUALIZADO: Puedes ver el debate íntegro pinchando en este enlace.

ACTUALIZADO: !Ya tenemos datos de audiencia del debate¡ No han defraudado. Lo más visto del año con 9,2 millones de espectadores y un 48% de share que vienen a confirmar el interés por la política de la ciudadanía y sus deseos de debates abiertos y sin corsés. 

Se acabó el debate y es tiempo de balances. 

Una primera lectura es la importancia en la celebración de estos debates y en que esto no debe tener vuelta atrás.
También esperemos que sea la última vez que un candidato no se atreve a debatir junto al resto de candidatos. Este hecho demuestra que nuestra democracia no está madura aún; a pesar de los avances fruto de esta crisis que despertó muchas conciencias y del 15M, producto de dicha crisis y que ha contribuido a llevar el interés por la política a muchos hogares en los que se percibía como algo alejado de las personas cuando nos afecta tanto en nuestra vida diaria y que, en mi opinión, inunda todos los aspectos de la vida de las personas. 

Lo primero reseñable, como ya he señalado, es la ausencia del candidato del Partido Popular, Mariano Rajoy. Esto ya ocurrío hace siete días en el debate que organizó ElPaís. La diferencia aquí, es que la cadena de televisión se ha plegado a las exigencias del Partido Popular y ha tenido que "tragar" con la designación de Soraya Sáenz de Santamaría.
Es una forma de ir y no ir. Han debido estimar que la presencia de Rajoy podía hacer peligrar muchos votos, esto dice por si sólo la fe que le tienen a su candidato, y han estimado mejor dejar al candidato para comentar el fútbol o acudir a entrevistas del corte de la que mantuvo con Bertín Osborne. Por mucho que intenten argumentar que son un equipo no cuela, se confirma como lo viejo y el principal enemigo del cambio en el fondo y en las formas de la política nacional. 
Unos no quieren ir y a otros no les invitan... (IU y UPyD).

Sobre el debate, hay que mencionar que se ha tratado de un debate bastante ágil, menos encorsetado de lo acostumbrado y de guante blanco. Sí, no ha habido grandes momentos de enfrentamientos más allá de la corrupción donde se ha percibido un tanto de tensión.

Otra de las cuestiones es que no me ha parecido que ninguno de los cuatro candidatos transmitiera excesiva frescura salvo momentos ciertamente brillantes de Pablo Iglesias como la intervención final que va a quedar para el recuerdo.
Ha faltado un poco de frescura porque me da la sensación de que todos los partidos llevan un año en campaña. La irrupción de la nueva política en sus dos extremos, Podemos y Ciudadanos, ha forzado a todos los partidos a adelantar propuestas, discursos y coletillas que llevan tiempo repitiéndose.

Del debate podemos destacar el bloque de corrupción que ha propiciado momentos intensos. Es una de las principales causas de la ausencia de Mariano Rajoy. Con Soraya han alejado y mitigado un pelín los tiros y han frenado ligeramente el golpe pero es el principal talón de Aquiles de un partido que ha hecho barbaridades a sus ciudadanos. Podemos ha vuelto a sacar el tema de las puertas giratorias tan mal resuelto por los dos grandes partidos.



También podemos destacar el tema de Cataluña donde existe un gran acuerdo entre los tres partidos de centro (PSOE, PP y C´s) y dónde solo Podemos propone una medida tan democrática como una consulta popular que ahora mismo todos los partidos temen por un hipotético resultado contrario que, yo pienso, quedaría muy mitigado por la posible consulta del referéndum.

Otras medidas de regeneración que se han propuesto es el cambio en el sistema electoral: Podemos por un sistema más representativo y Ciudadanos por las listas abiertas mientras que los "viejos" se ponen a la defensiva y buscan resguardarse en una ley D´Hont que les ha beneficiado históricamente (y también a los nacionalismos periféricos).

Otro de los temas estrella ha sido la situación por el terrorismo internacional donde solo Pablo Iglesias se ha comprometido a no entrar en intervenciones militares. Son cuestiones, ésta y la de Cataluña donde la posición de Podemos no le va a dar votos, sino lo contrario pero se defiende una postura coherente con su ideología.


Tampoco deberíamos de otro tema estrella como son las pensiones en los que ha quedado palpable que tenemos un gran problema en este país con este asunto. La hucha de las pensiones ha decrecido la mitad en menos de un luestro con el PP y urgen soluciones para estos asuntos. Dejar exentos de cotizar los primeros 500 euros como propone el PP no parece ser la solución a este gran problema que tendrá que buscar solución en un aumento de la natalidad y del empleo juvenil al mismo tiempo que una moderación a la baja en la edad de jubilación como propone Podemos y que podría estimular la bajada del desempleo.

Albert Rivera y Pedro Sánchez han estado bastante flojos para las expectativas que había depositadas en ellos. El primero, visiblemente nervioso, no ha encontrado el tempo en ningún momento y se ha movido con el san benito de ser posible bisagra del PP. El segundo, muy anodino y falto de transmitir emociones ni con propuestas rompedoras. Da la sensación de que es lo de siempre en el PSOE y ni el mismo cree que va a convencer a la gente de que el PSOE es un partido de izquierdas.



Soraya Sáenz ha salvado algún mueble de la huida de su jefe pero no le ha podido salvar la cara ya que el impacto de no acudir al debate es mucho más fuerte que cualquier actuación que ella pudiera desempeñar en su sustitución. A Rajoy le pasaba lo mismo que al Emperador romano Octavio Augusto; que cuando llegaba una batalla se ponía enfermo y se quedaba en la tienda de campaña mientrás sus soldados le sacaban del entuerto. Es una plasmación de lo que ha sido la legislatura, de la alergia al debate y la tendencia a esconderse de nuestro presidente.
Pablo Iglesias ha estado muy bien y casi todos los medios coinciden en darle vencedor del debate, incluso en algunas páginas muy poco sospechosas de ser marxistas-leninistas.







El minuto final de Pablo Iglesias ha marcado las diferencias con el añadido de que, además, ha supuesto el cierre al debate y un broche de oro a su actuación que no ha estado exenta de algunos altibajos (como la referencia al Estatuto de Andalucía como un proceso de independencia).

 
 

Tenemos que quedarnos con la importancia de que se celebren estos debates y de la grandes cantidades de audiencia que mueven. La crisis, es cierto que fue una oportunidad para deslavazar el Estado del Bienestar y para acabar con derechos que tardaron décadas en conquistarse, pero también supuso una oportunidad para que muchas personas tomaran conciencia de la importancia de una vida activa y participativa en la política (de ahí algunas medidas represivas de la oligarquía dirigente). 
Por lo tanto, el 20D es una fecha clave para revertir muchos de estos atropellos y gritar muy alto que la ciudadanía quiere un tiempo nuevo, de política más enfocada a la calle, más transparente y participativa y en la que un presidente no se pueda negar a un debate. Eso, por supuesto, está por encima de Podemos o Ciudadanos pero puede empezar por ahí el cambio. Y, por supuesto, no quedarnos en dejar una papeleta en una urna sino en activarnos durante cuatro años. Nadie dijo que fuera a ser más fácil ni más cómodo...