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miércoles, 9 de noviembre de 2016

VUELTA AL FASCISMO




Pues ya está aquí. Después de un intenso año en electoral no solo en nuestro país sino tambien a nivel mundial como el referéndum del Bréxit, ayer se consumó lo que muchos no querían ni plantearse: Donald Trump se ha convertido en el cuadragésimo quinto Presidente de los Estados Unidos.

La verdad es que no ha sido el mejor año para las empresas demoscópicas. Se puede decir que tras lo de España y el Bréxit lo mejor que pueden hacer es esconderse en un lugar profundo ya que no han dado una. 
Aunque en este caso me gustaría matizar el fracaso de las encuestas. Cierto es que la mayoría de las encuestas daban a Hillary Clinton ganadora pero no menos cierto es que, cuando salió a flote la investigación del FBI, la tendencia fue favorable a Trump. Y eso es lo más importante en las encuestas, más que analizar los resultados totales creo interesante ver quién está subiendo y quién va hacia abajo.

Pero analicemos el por qué un candidato tan peculiar como este Donald Trump ha conseguido llegar a la White House teniendo al alcance de su dedo índice el "botoncito" de la bomba atómica. 

La verdad es que la victoria de Trump no es un hecho aislado de Estados Unidos sino que presenta una tendencia mundial.
Las democracias occidentales viven la mayor crisis desde el fin de la I Guerra Mundial. Crisis que viene motivada por múltiples factores: crisis económicas, terrorismo internacional, crisis de valores sociales, corrupción, desigualdad...

En este marco y, como ocurrió tras la I Guerra Mundial, se genera un gran caldo de cultivo para que movimientos populistas con carácter xenófobo, excluyente y que propugnan la cerrazón del país a "enemigos externos" junto a un ultranacionalismo exacerbado consigan captar el voto de mayorías que suponen las clases medias de raza blanca y los votos de masas sin estudios que han sufrido las inclemencias del sistema político y económico.
Antes se les llamaban Fascismos; ahora me voy a permitir el lujo de señalarlos como los neofascismos ya que se trata de movimientos con un ligero lavado de imagen y que no se atreven del todo a cuestionar la democracia en sí. Participan en el sistema con el convencimiento de poder ganar en él. 
Si echamos la vista atrás, Mussolini alcanza el poder con un golpe de Estado en 1922 y Hitler intentó un golpe de Estado antes de consolidar su poder en unas elecciones amañadas. 

Por lo tanto, Trump contaba con un contexto propicio para llevar a cabo un discurso fácil y populista en el que señalase a enemigos externos pero que están dentro del país: latinos, árabes, refugiados, etc. 
Y, como he señalado se trata de una tendencia mundial. En junio ya asistimos al inicio de la salida de Gran Bretaña de la UE y en muchos países como en Francia con Le Pen o en Alemania los movimientos de extrema derecha están alcanzando grandes cotas de poder. 

En España no ha pasado. A pesar de que el cuñadismo español quiera buscar comparaciones entre Podemos y los neofascismos lo cierto es que el espacio político que ocupa Podemos es completamente opuesto: voto urbanita, gente con estudios y con poco apoyo rural. 
La realidad es que el espacio populista lo tiene muy consolidado en España el PP.

Pero volviendo al caso de Trump; no deja(ría) de resultar sorprendente que un multimillonario parido por el sistema actual se presente como un rupturista capaz de aglutinar el descontento social sino fuera porque lo hemos visto cientos de veces. Gente que vota contra sus intereses movidos por sentimientos nacionalistas que confunden con el patriotismo. 
Nunca Estados Unidos había tenido un candidato tan polémico y excéntrico y eso ya es decir puesto que ha tenido a tipos muy peculiares: recuerdo a Andrew Jackson que se negaba a cumplir disposiciones del Tribunal Supremo sobre el trato a los indígenas; a Ronald Reagan o al propio George W. Bush. Pero ninguno de estos generaba tanta polémica concentrada en su persona antes de acceder al poder. 

 

Tampoco podemos obviar la floja candidatura demócrata. Hillary Clinton era una política demasiado establishment para pelearle a Trump la Presidencia. Representa el ala derecha del Partido Demócrata como lo hizo su marido Bill en su día. 
Además, cuenta con una pesada mochila. Decisiones como el voto a favor en la Guerra de Irak no se lo han puesto nunca muy fácil. 
Clinton ganó las primarias a Bernie Sanders que hubiera resultado un candidato mucho más progresista hasta el punto de que se le considera socialista. Quizá demasiado de izquierdas para un país tan liberal en lo económico pero hubiera resultado ideal como contraposición a Trump.
Clinton ha resultado un fiasco de poco carisma y muchas dudas sobre su propia persona. Ha recibido más votos por el rechazo a Trump que por la ilusión por ella; todo lo contrario a Barack Obama. 
Puestos a buscar una mujer para la Casa Blanca, creo que la propia Michelle Obama hubiera sido una mucho mejor candidata. 




Y ahí entroncamos con ese legado de Obama. Legado que, con un Congreso y Senado republicanos, tiene todos los visos de esfumarse. 
Lo que ha costado legislar por el cambio climático, por la sanidad, por el desbloqueo con Cuba y lo fácil que, en una noche, todo lo logrado en ocho años cae por un precipicio. 

El futuro está por escribirse. Hay muchos lobbies de poder en Estados Unidos (muchos muy visibles puesto que no tienen ni que esconderse) y el margen para un Presidente siempre está delimitado como vimos con Obama pero lo que parece claro es que estamos ante una crisis de las democracias occidentales, una crisis del sistema que muchos no han querido ver y que ya llevaba una serie de advertencias dadas. 

Yo por si acaso iría mirando como están los pisos en Marte...

martes, 28 de junio de 2016

EL VIRUS SONDEO ATACA DE NUEVO


Resaca de las elecciones y la vida sigue igual. El PP ha vuelto a ganar unas elecciones en España y no ha habido sorpasso de ningún tipo más allá del que nos ha dado Italia en la Eurocopa. 

Unas elecciones que se presentaban con altas expectativas para los partidos del bloque de la izquierda con una fuerte subida de Unidos Podemos que prometía acabar con los efectos de la ley del señor D´Hont que castiga a las pequeñas formaciones por su dispersión en el voto. 

La realidad es que ni se sumó en votos ni se consiguió multiplicar los escaños, por lo que Podemos e IU se han quedado con los mismos 71 diputados con los que partían y con 1,2 millones de votos menos. 
Gente que no se ha visto identificada con la confluencia y a la que tampoco ha ilusionado la perspectiva de hacer el "esfuerzo" de acudir por segunda vez a las urnas en seis meses.



Ninguno de los sondeos, que anunciaban a bombo y platillo la posibilidad de que Unidos Podemos sobrepasara al PSOE e incluso le discutiera al PP el primer puesto, acertó
Habrá que plantearse la cuestión de las encuestas ya que, últimamente, no dan una y solo sirven para confundir a la población y generar expectativas falsas.


resultados del 26J

Pero la verdadera sangría de votos la han sufrido PSOE y Ciudadanos. El primero se ha dejado otros cinco diputados mientras que el partido naranja ha perdido ocho quedándose en 32. Empieza a parecerse a UCD pero sin haber llegado a tener un despegue siquiera antes de su caída. 



La participación ha sido fundamental en estos resultados. Se ha producido un descenso de unos cuatro puntos. A priori, cualquiera podría haber firmado esta participación en unos comicios repetidos pero, según parece, solo ha bajado la participación de los partidos emergentes mientras que la militancia del PP ha acudido en procesión a votar fustigados por el látigo de la doctrina del miedo. 

Partidos como Ciudadanos o el propio PP han empleado el miedo como estrategia electoral para movilizar a su electorado. El PP lo ha hecho muy bien porque ha transmitido ese mensaje apocalíptico combinado con su llamamiento al "voto útil" por lo que, con su viaje a Venezuela, Albert Rivera comenzó a cavar su propia tumba. 




En cuanto al PSOE, parece ser que están satisfechos con empeorar su peor resultado de toda su historia. Enfocó la campaña en atacar a Podemos mientras los primeros le tendían la mano; decisión estratégica la de Podemos para aislar a su contendiente y retratarlo de cara a su electorado. El PSOE se equivocó ya que no planteó una campaña de propuestas y de generar ilusión sino de, únicamente, culpabilizar a Podemos de no adherirse a un pacto que no suprimía la LOMCE, la ley mordaza y la reforma laboral. 



Los resultados siendo muy malos parecen dejarles satisfechos con mantener el segundo puesto. Y eso que han sufrido el sorpasso del PP en Andalucía lo que supone un fracaso personal de Susana Díaz y un rechazo a su ambición desmedida y ninguneo al propio líder del PSOE. 
Aun así se han mantenido por el clientelismo político de algunos territorios y el caciquismo en zonas rurales de este país. 

La corrupción merece una reflexión aparte. Resulta una obviedad señalar que en España no solo no se ha castigado la corrupción sino que incluso se ha premiado al partido más corrupto de este país. Un partido imputado, con la obligación de depositar una fianza para no ser embargado, que destruye pruebas y con un ministro de interior que emplea las instituciones para perseguir a sus rivales políticos cual Richard Nixon no ha visto afectado su target de votantes, todo lo contrario. De hecho, ha dado la impresión de que con un par de escándalos más hubieran conseguido la mayoría absoluta. 




Ahora se abre un escenario de pactos como el que ya vimos tras el 20D. Parece claro que el PP lo tiene más sencillo para formar gobierno y ya hay fórmulas que suman con el PNV. Incluso parece que el PSOE pudiera facilitar el gobierno de Rajoy. 
Una opción sería la reedición del pacto PSOE-Ciudadanos, ahora sí apoyado por Podemos ante la perspectiva de otro gobierno del PP. Hay que decir que los electores de PSOE y Ciudadanos han manifestado en las urnas que ese pacto no ha sido de su agrado.
Una tercera opción sería el pacto del PSOE con Podemos (solo suman cinco escaños menos) con el apoyo de partidos nacionalistas a cambio solamente de evitar a Rajoy en el poder. Esta última opción es fantasiosa toda vez que a los partidos nacionalistas los alimentan de votos el Partido Popular.


celebración del PP
En cualquier caso, debemos de plantearnos qué ha sucedido para que en nuestro país no se castigue la corrupción. Desde la educación hasta los medios de comunicación han contribuido a amoldar a la población en una serie de valores centrados en el egoísmo, la competitividad, el individualismo y la insolidaridad. Sobre esa base, una campaña en el miedo ha funcionado muy bien. El más vale malo conocido....
¿Os acordáis de cuándo no comprendíamos por qué los italianos seguían votando a Berlusconi?


"En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo"

"Luces de Bohemia"; Ramón del Valle-Inclán (1869-1936)

jueves, 9 de junio de 2016

26J O COMO VENDER LA MISMA MOTO CON DISTINTO COLOR

El próximo día 26 de junio en pleno verano y con mucha gente en la playa se celebrarán unas nuevas elecciones en España (y van...).

En esta pre-campaña ya podemos comprobar los temas que van a ocupar la campaña electoral. 

Uno de los temas centrales es la construcción del relato de los culpables de que haya elecciones. 
Ya, desde las negociaciones, creo que asistimos a un paripé de los partidos políticos por hacer ver a la población que todos estaban abiertos a ceder en sus pretensiones y programas con tal de alcanzar un acuerdo de gobierno con fuerzas distintas. 

Así, el PP se mostró abierto a la negociación cuando en realidad no negociaba con nadie y cuando nunca estuvo dispuesto a renunciar a la presidencia ni a su presidente. 

Ciudadanos cambió de la noche a la mañana su discurso de campaña para ofrecerse como el garante de la estabilidad y como el mediador para un pacto de gran coalición en el que el partido de Rivera no servía para nada ya que, en caso de pacto entre PP y PSOE, la formación naranja era completamente innecesaria numéricamente para alcanzar la mayoría absoluta. Muy pronto abandonaron sus "prejuicios" sobre la corrupción y el bipartidismo pero arrastraron al PSOE a un pacto reaccionario que nunca seguiría la izquierda de la cámara y menos aun los nacionalismos. 

Podemos dejó claro desde el inicio sus preferencias. Claramente se desentendieron de pactos de grandes coaliciones y se ofrecieron al PSOE. Cierto es que el mensaje no se transmitió de forma brillante ya que se dio pie a pensar que lo más importante eran los puestos en el gobierno a las políticas. 

El PSOE puede ser considerado, junto con el PP, el gran culpable. Su empecinamiento de pactar con Rivera y en gobernar solos un país sin haber sido la fuerza más votada y con apenas 90 diputados sería inexplicable si no sospecháramos de las presiones recibidas por los poderes en la sombra. El pacto con Ciudadanos no servía para derogar las políticas revolucionario-conservadoras del Partido Popular: reforma laboral, LOMCE, ley mordaza...
Pero lo más incomprensible fue la idea que transmitieron de que un pacto con Podemos no sumaba. El acuerdo con Ciudadanos sumaba 130 diputados y con Podemos obtenían 161. ¿Nos hemos perdido alguna clase de matemáticas? 
El PSOE lo tenía bastante más fácil de lo que parecía. Una vez fracasado el acuerdo con Ciudadanos, lo debería haber intentado con Podemos y, de esta manera, podían haber lanzado el discurso de que han intentado formar gobierno de todas las formas posibles y que la causa del fracaso era la intransigencia del resto de partidos. 
Ahora no es de extrañar la desazón en muchos votantes socialistas que no dan crédito a la derechización del partido tan acentuada desde los últimos tiempos y tan promovida desde Andalucía. 




En cualquier caso, estas elecciones se presentan como un déjà vú en muchos aspectos como la repetición de programas y listas electorales. A partidos como a Podemos les ha convenido promulgar la idea de "repetición de elecciones" para no tener que organizar unas incómodas primarias internas que podían arrojar problemáticas internas o resultados inciertos. En Ciudadanos más de lo mismo. 

La realidad es que hay cambios bastante profundos. Uno de ellos es la confluencia de Podemos junto a Izquierda Unida que puede ayudar a paliar el efecto de la Ley D´Hont. Nos referimos a la ley electoral que castiga a formaciones como Izquierda Unida a ver como, por ejemplo, los votos obtenidos fuera de Madrid van casi literalmente a la basura por no alcanzar los mínimos para la obtención de diputados. 

Pero el cambio más notorio en el discurso es el hecho de que ahora todos van a pactar con todos. En las anteriores elecciones molaba decir que el objetivo era la mayoría absoluta (sabiéndolo imposible). Ahora, sin gobierno, lo que está de moda es mostrar una actitud abierta a probar nuevos "sabores políticos". 

Otro cambio es la irrupción exagerada de Venezuela en la campaña. Parece ser que a algunos políticos les preocupa mucho el cumplimiento de los derechos humanos y de las normas democráticas en algunos países solamente. Ya no se habla de refugiados, no se habla de Arabia Saudí ni de Marruecos ni de otros países en los que los derechos humanos brillan por su ausencia. 
La instrumentalización de Venezuela resulta insultante para mucha gente. Se destacan problemas de los que no está exenta España: aquí hay gente que no tiene con que llenar sus neveras, hay desahucios, existe una ley mordaza... 
No estoy diciendo que España sea como Venezuela, solo que España tiene problemas de suficiente entidad que algunas formaciones no quieren tocas bien por falta de propuestas o porque consideran que sus propuestas no van a resultar del agrado de las personas. 
Resulta más fácil hacer la campaña desde Venezuela con el fin de difamar a algunas formaciones que ya han mostrado su distanciamiento con aquél gobierno antes que hablar de soluciones para los problemas de la gente en España.




Lo que no cambia es la corrupción, especialmente en el PP. Hemos visto como día tras día salen casos de corrupción (lo último eran los papeles de Panamá con Soria o Cañete implicados) que afectan a dirigentes del partido conservador y como las encuestas no castigan a los populares. A veces da la sensación de que Rajoy podría irrumpir en una plaza pública con una metralleta masacrando personas y no bajaría su porcentaje de voto. 
Esto me lleva a abrir una pequeña reflexión acerca del voto cautivo y de la poca madurez democrática para no castigar con contundencia la corrupción que es un ataque a la democracia y una traición a tu patria por no cumplir las obligaciones fiscales.  
Parece que nos tragamos la corrupción como algo cotidiano, algo impensable en países europeos de nuestro entorno. Un partido como el PP, que está imputado como organización, no tendría nada que hacer en unas elecciones en países como Alemania. 
Y creo que no hay excusa, hay suficientes alternativas en la derecha (VOX, Ciudadanos) como para plantearse un cambio en el voto. Votar al PP es votar a Vito Corleone esperando que vaya a acabar con la mafia. Y esto reconociendo que los otros partidos pueden tener sus problemas y contradicciones pero, en ningún caso, al nivel del PP. El único caso comparable es el del PSOE andaluz que tampoco resulta castigado en las urnas. 

En definitiva, se nos presenta una campaña todavía más polarizada que creo que no será positiva para incentivar el voto de un pueblo hastiado de vieja política y que ve como sus problemas pasan a un segundo plano por parte de los políticos. 
Ya lo hemos visto en el último debate de los candidatos de Podemos y Ciudadanos en el que el tono fue muy visceral, en algunos casos rayando el insulto.

Veremos que dictan las urnas el 26J y si este país puede aspirar a vivir en la pluralidad política como algo que fortalece a la democracia y no que la penaliza. 

martes, 22 de diciembre de 2015

LA NOCHE DEL SÍ, PERO NO




Así es como titulo lo que fue una jornada electoral en la que no ganó nadie y tampoco perdió nadie. España decidía entre lo viejo y lo nuevo y...parece que, al final, no nos decidimos.

Parece como los típicos triángulos amorosos de las películas de Hollywood en los que un chico/a está entre dos chicas/os y no se decide porque le gustan ambas personas y en el fondo le gustaría tener a ambas. Pues eso nos pasa, nadamos y queremos guardar la ropa. 

fuente: elpaís.com


Por supuesto, a estas alturas ya hemos asistido a una alta variedad de análisis de la cuestión.
Intentaré no repetir en exceso las ideas que se han ido vertiendo a través de los distintos medios y de las asociaciones nacionales de opinión. Algunas de gran prestigio, como la Asociación Nacional de Cuñados (como dirían por twitter).

Una de las principales cuestiones que se dirimía era la del fin del bipartidismo. Y estamos de nuevo con el sí pero no.
Por una parte, con los resultados actuales vemos que hay 4 fuerzas con opciones reales (aunque Ciudadanos se ha descolgado un poco) de gobernar este país algún día y eso no es moco de pavo. Parecía impensable hace un año y medio esta situación pero hoy podemos decir sin miedo a equivocarnos que tarde o temprano gobernará este país un partido que no sea ni PP ni PSOE.
Por otra parte, a pesar del tortazo, PP y PSOE siguen teniendo el 50% de los votos de este país y pueden conformar un gobierno entre ellos. Es decir, desde las elecciones europeas no ha retrocedido el bipartidismo. Está muy claro que los poderes económicos han hecho su trabajo a través de diversas campañas mediáticas y sociales y han conseguido diluir el efecto de las formaciones emergentes como Podemos. 

Ahora bien, es muy complicado esperar que los cambios se produzcan de la noche a la mañana ni de un año para otro. Este país lleva comiendo casi cuarenta años lo mismo y no podemos esperar que esto pueda variar de golpe. 
En mi opinión, Ciudadanos no solo no representaba la posibilidad de un cambio real sino que se trataba de una reacción de la oligarquía financiera para frenar las altísimas expectativas de Podemos. Dejo que lo diga el presidente del Banco Sabadell: 


No podemos obviar una serie de cuestiones sociales como las redes clientelares que los grandes partidos han ido tejiendo a lo largo de estos últimos treinta años. Especialmente acentuadas en comunidades como Andalucía, imposibilitan, socialmente, un cambio de forma inmediata. Y aun así vemos como el bipartidismo retrocede, aunque menos.
En las zonas urbanas se cumple la tradición y demuestran mayor aperturismo. Ahí tenemos la provincia de Barcelona que ha dado el triunfo a En Comú Podem, Madrid o Valencia (con todas las reservas que demuestra que en estas últimas haya ganado el PP). En las provincias más ruralizadas como la España interior o la Andalucía interior cuesta bastante más aunque también se muestra movimiento.



Todo esto no hace sino acrecentar el mérito de haber sacado 69 diputados por parte de Podemos a unas primeras elecciones. Podría haber sido mucho mejor si no se hubiera incurrido en una serie de errores de bulto y grandes vicios en este tiempo. Eso sí, la campaña electoral ha sido magnifica desde el punto de vista nacional y quedará para los anales la actuación del candidato de Podemos en los distintos debates. 

Tampoco debemos de mirar a otro lado cuando vemos los resultados del PP y comprobamos que están en torno al 28%. Esto denota que nos falta mucho para tener una sociedad democráticamente sana. No me parece mal que se vote a un partido de derechas, que pueda defender la privatización de servicios y los recortes. Lo que me parece preocupante es que se vote a un partido que ha elegido la corrupción su modo de vida y que, encima, han salido imputados elegidos para el congreso.
Esto no se arregla en cuatro años, se arregla con educación en valores democráticos y con mucha voluntad. 
Y, repito, me da igual que el partido sea de izquierdas o derechas; lo mismo puedo decir del PSOE en Andalucía.


Lo que está claro es que más de 7 millones de personas han elegido a un partido que ha robado a los españoles y piensa seguir haciéndolo. Cada uno es responsable de su voto pero si te engañan una vez es culpa de ellos, si los vuelves a votar entonces la culpa será tuya. Cuando salte el siguiente escándalo, que nadie se sorprenda. 
Y no vale la excusa de que todos son iguales. Cuando roben los otros ya se podrá decir, mientras tanto esos siete millones de personas han votado a un partido corrupto.

No voy a profundizar en los resultados del resto de partidos. Creo que nadie ha perdido. El PSOE ha salvado los muebles y mantiene la segunda posición en votos (por muy poco) y en escaños; Ciudadanos ha sido víctima de sus expectativas y su ambigüedad deliberada respecto a apoyar al PP y Podemos ha obtenido un resultado producto de una campaña magnifica tras empezar muy desinflado en las encuestas. 



Quiero entrar un poco en la Ley D´Hont y en la circunscripción provincial. Es una vergüenza que a Izquierda Unida le cueste casi 500.000 votos sacar un diputado y a PNV o PP apenas 50.000 votos. 
Está claro que el sistema beneficia a los grandes partidos y a los nacionalistas que concentran el voto pero ya clama al cielo que esto pase y urge un cambio en la ley electoral y en la circunscipción (algo que acabaría con el problema de los cuneros) ya que, al fin y al cabo, no se representa en el Congreso a la provincia sino al partido que impone una disciplina de voto.


Salen del parlamento fuerzas como UPyD que, en su momento, trajeron ciertos aires nuevos y ha sido absorvido por el tsunami del IBEX que es Ciudadanos. 
No puedo obviar el gran resultado de PACMA que ha obtenido más votos que UPyD, ojalá que esto sirva para que las reivindicaciones en favor de los derechos de los animales vayan entrando en la agenda política ya que están en la agenda social.

Para terminar, los españoles han votado diálogo. Se abre un tiempo en el que los acuerdos puntuales pueden y deben ser el pan nuestro de cada día. Las formaciones tendrán que aprender a hablar y escuchar al resto. Esto será bueno a largo plazo y nos ayudará a mejorar nuestra calidad democrática. 
Quizás necesiten otras elecciones en un par de meses para darse cuenta pero tarde o temprano no les quedará otra.


lunes, 23 de marzo de 2015

EL PSOE GANA EN UNA ANDALUCÍA MÁS PLURAL QUE NUNCA

El Partido Socialista de Andalucía se proclamó vencedor indiscutible de las elecciones andaluzas en las que el bipartidismo confirmó que está tocado tras lo visto en las europeas.




Vemos un auténtico desplome de dos partidos tradicionales que han sido sustituidos por dos nuevas fuerzas. PP cae 17 escaños e IU pierde más de la mitad.
Surgen con gran fuerza Podemos y Ciudadanos que buscan traer una renovación ya sea por un lado u otro.
El PSOE ha mantenido sus 47 escaños a pesar de haber perdido más de 120000 votos respecto a las últimas elecciones. Se han visto favorecidos por la ley D´Hondt que favorece esa concentración de voto.

En cuanto al análisis, el personalismo de Susana Díaz ha sido determinante en la victoria del PSOE y ahora veremos si se plantea dar el salto a la política nacional en un par de meses.
Ha conseguido esquivar el efecto de los ERE y de las imputaciones de sus ex presidentes Griñán y Chaves.




Han sido hábiles y han hecho una campaña muy personalista desmarcándose casi de las siglas y potenciando la imagen de la candidata.
El pueblo es soberano pero esto es así: si te engañan y te roban una vez, la culpa es de ellos; pero si los vuelves a votar no esperes que ellos vayan a cambiar... Así nos convertimos casi en cómplices silenciosos.
Creo importante abrir un periodo de reflexión acerca de la tolerancia del pueblo hacia la corrupción que debería ser considerada un crimen de alta traición en España.




El hundimiento del PP responde, en gran medida, a las políticas nacionales que han sido repudiadas por los andaluzes y a la corrupción

El surgimiento de Podemos tiene un sabor agridulce. Partía de cero y ahora tienen cerca de 600000 votos pero se esperaba un resultado mejor que permitiese darle la capacidad de luchar por el programa.
Podemos busca una transformación de la política y, con 15 escaños, está bastante difícil hacerlo en Andalucía.




Y por la derecha, destaca el surgimiento de Ciudadanos. Se trata de una formación ambigua en muchos aspectos. 
Pero en el fondo es una formación que puede defender una renovación de la derecha en este país; en definitiva una derecha más moderna y sin casos de corrupción al no haber tenido responsabilidades de gobierno todavía.
Pero derecha al fin y al cabo y creo que muchos han creído que se trata de una formación socialdemócrata (cosa que ha vendido el PP) y dista mucho de moverse en esos términos.




Por último, IU pierde la mitad de los escaños que tenía en favor de Podemos pero salva los muebles ya que mantiene grupo parlamentario y solo perdería un escaño respecto a los comicios de 2008 que pueden ser la referencia en que se fijasen. El Tsunami de Podemos se lleva por delante a IU y es solo el comienzo.
Aun así, podía haber sido mucho peor de no haber hecho una buena campaña como ha hecho IU y Antonio Maíllo. 

En definitiva, un parlamento andaluz más rico en matices, con dos fuerzas nuevas que van a dar mucho que hablar en los próximos años.

Respecto a los que se han quedado fuera, destaca UPyD que sufre del mismo caso que IU con Podemos pero ellos con Ciudadanos. La negativa de su líder, Rosa Díez, a pactar con Ciudadanos (es lo que tiene querer partir todo el "bacalao") confirma que están condenados al ostracismo en el espectro político español.

Andalucía ha sido el pistoletazo de salida de un nuevo tiempo político, nuevo tiempo que todavía solo podemos intuir ya que en Andalucía se ha impuesto el arraigo de lo viejo, del PSOE aunque las nuevas formaciones han reclamado su espacio ya.
No tendrá problemas Susana Díaz para formar gobierno pues ya habrá alguna fuerza que se abstenga y podrá gobernar con acuerdos puntuales.
Esto es el inicio de un año muy intenso que, esperemos, traiga muchos cambios a este país y una nueva transición que nos traiga el necesario cambio de paradigma.

viernes, 21 de noviembre de 2014

SI PODEMOS GANARA... (ARTÍCULO DE RICARDO F. COLMENERO)

Reproduzco aquí una opinión que he encontrado en elmundo.es de Ricardo Colmenero que me ha parecido especialmente interesante por el sarcasmo que destila y, el resumen, que hace de la situación actual de España. 
No tiene desperdicio:


SI PODEMOS GANARA las elecciones, sostiene el doctor por la Universidad de Navarra, Miguel Carvajal, dejarían España con un 25% de paro. La corrupción estaría tan instalada en su estructura que hasta su tesorero pagaría sobres en B a los MonederoErrejón y Pablo Iglesias, por no hablar de las obras de reforma de su sede. Sostiene Carvajal que si Podemos ganara las elecciones sus ministros acabarían trabajando para las multinacionales a las que habrían beneficiado mediante concursos fraudulentos. Se meterían a banqueros que timarían a jubilados, analfabetos y ciegos. Y crearían tarjetas de crédito con dinero negro para comprar putas y lencería.
Si Podemos ganara las elecciones se gastarían millones en levantar edificios inútiles, redes de tren, carreteras y aeropuertos con presupuestos inflados. A los presidentes autonómicos les tocaría la lotería. Muchas veces. Vivirían en Palacetes, navegarían con narcotraficantes, abrirían cuentas en Suiza y tendrían testaferros que guardarían el dinero en latas de Cola-Cao enterradas en el jardín. Sostiene Carvajal que si Podemos ganara las elecciones habría más de 2.000 políticos imputados, su presidente hablaría en televisor de plasma, se reuniría con dictadores acusados de crímenes contra la humanidad, y vendería armamento a países acusados de violar los derechos humanos.
Si Podemos ganara las elecciones no tendríamos ni una universidad entre las cien mejores del mundo, más de la mitad de los jóvenes no tendría trabajo y saldría del país. Su gestión económica sería tan nefasta que la deuda seguiría creciendo hasta superar la totalidad del PIB, para seguir financiando instituciones inútiles como las diputaciones, los consejos consultivos o el Senado. Los impuestos ahogarían tanto a los empresarios que seríamos líderes en economía sumergida, y la evasión fiscal rondaría el billón de euros.
Si Podemos ganara las elecciones los jueces serían elegidos por los partidos políticos, que tendrían tribunales especiales, jubilaciones especiales, dietas de alojamiento aunque tuvieran casa, nunca pagarían un avión, ni un móvil, ni un taxi, pero podrían compatibilizar varios sueldos públicos con actividades privadas, y nadie controlaría su absentismo. Si Podemos ganara las elecciones 2,5 millones de niños no comerían adecuadamente en hogares con ingresos bajo el umbral de la pobreza. Miles de personas serían desahuciadas de sus casas y se quitarían la vida antes que vivir en las calles del país europeo con más viviendas vacías. Hay que ver qué cosas terribles ocurrirían si ganaran los de Podemos. #Eivissadiuno

Fuente: http://www.elmundo.es/baleares/2014/11/07/545cfedaca4741c26a8b456f.html?cid=SMBOSO25301&s_kw=facebook

PD: No me resisto a reproducir la parodia del anuncio de la lotería del Hormiguero de Antena 3.


martes, 11 de noviembre de 2014

10N: ¿Y AHORA QUÉ?


Ayer se produjo la anunciada consulta de la Generalitat en la que se pedía la opinión a los catalanes acerca de la posibilidad de materializar una independencia.

Aquí tenéis los resultados provisionales ya que se puede seguir votando un par de semanas más.



Vemos un aplastante apoyo al Sí, Sí; es decir, la mayoría se decantó por un estado independiente.

El otro resultado es el de la participación: 2.305.290 que vendrían a ser un 35% del cuerpo electoral catalán.
Si nos vamos a las elecciones de 2012 en Cataluña y sumamos los votos que recibieron CiU, ERC, IPCV, la CUP y algunos pequeños partidos ya tenemos el mapa de la consulta.

La conclusión es sencilla: han votado mayoritariamente los soberanistas y los partidarios de la continuidad con España han decidido quedarse en casa.



¿Para qué sirve esta consulta? Es difícil decirlo. Jurídicamente para nada. Ni siquiera podemos fiarnos demasiado de los mismos resultados ya que  el proceso lo han organizado exclusivamente voluntarios afines a la causa.
Políticamente pueden usarla como medida de presión y para legitimar unas futuras elecciones plebiscitarias con el objeto de proclamar una independencia unilateral.







Suponiendo que los resultados sean ciertos, hay que tener en cuenta que solo supondría un 35% de la participación lo que considero más que insuficiente para proclamar la independencia. No creo que el éxito haya sido rotundo, creo que se ha volcado el independentismo y los partidarios del no; han decidido no intervenir.
También es cierto que la votación sigue y, es de esperar que la participación aumente.

Ya he comentado algunas veces mi parecer sobre este proceso. Lo he criticado lo suficiente al igual que al nacionalismo en general.
Pero ahora me quiero centrar en el Gobierno del PP. No han parado de echar gasolina al fuego. El independentismo catalán, nos guste más o menos, es una realidad y la reacción del Gobierno recurriendo a la ley y haciendo de la Constitución una suerte de muro contra la consulta no han hecho más que aumentar las ansías de buena parte del pueblo catalán.
Hay encuestas que reflejan que el aumento del independentismo ha pasado en cuatro años del 20 al 45% y se corresponde en su mayoría con una actitud contestataria hacia el Gobierno Central.

Ya he señalado que deberían pedir al pueblo la opinión sobre los recortes y la corrupción pero eso no quita que no tengan derecho a ser preguntados por esto.
No se puede obligar a alguien a estar donde no quiere y eso es lo que el Gobierno hace.

El Gobierno no está legitimado para imponer la Constitución cuando es el mismo gobierno que la viola sistemáticamente (¿derecho a vivienda?, ¿derecho a trabajo con la Reforma Laboral?, ¿Educación?, ¿Sanidad?) y se reúnen clandestinamente los dos partidos tradicionales para cambiarla en una traición a su pueblo claudicando ante la troika. 
Por lo tanto, ¿cómo tienen el valor de sacarla como si fuera un texto sagrado?
Las Constituciones no sirven siempre. Quizás en el 78 pudo servir para salir del paso pero tiene que adaptarse a los tiempos y se puede cambiar (de hecho la cambiaron pero para mal...)

El Gobierno y el PP no han querido entrar en el debate sobre este tema. El único argumento ha sido la ley y de ahí no se les ha sacado. Todo lo contrario que se hizo en Escocia.
Todo esto no hace sino aumentar los adeptos a la causa.

Sobre el futuro, es de esperar que haya un pacto entre los partidos pro-consulta para ir juntos a las elecciones y declarar unilateralmente la independencia.

Yo creo que las prisas desde Cataluña vienen para aprovechar la situación actual de crisis y que esté el PP en la Moncloa. Si Podemos ganara las elecciones y cambiara el paradigma actual, no duden en que muchos catalanes se tacharían de la lista.
Esto nos muestra una inmadurez total de la clase política de Cataluña. Creo que tiene que haber Referéndum pero en otro contexto menos susceptible a estas proclamas y debería de ser un proceso largo para que el pueblo reciba la información suficiente. Esto no es algo fácilmente reversible.
Otro punto serían las condiciones para esa independencia. No me vale con un 51% de los votos y un 40% de participación. Es imprescindible que los resultados fuesen rotundos pues deben de mostrar una convicción mayoritaria teniendo en cuenta la irreversibilidad de este proceso.

Veremos que nos  depara el futuro; con el PP esto va a seguir adelante y es necesario un cambio para asegurar la unidad. Deberíamos caminar hacia un mundo sin fronteras; lamentablemente desde el nacionalismo solo se piensa en levantar muros y adorar banderas mientras guardan el dinero en Suiza (y me refiero también a los nacionalistas españoles).



miércoles, 17 de septiembre de 2014

CATALUÑA Y ESCOCIA: LA LOCURA DEL NACIONALISMO



Hace unos meses escribía aquí una entrada sobre la independencia de Cataluña.

Pues el proceso sigue adelante y a la par de un proceso en Escocia que va a desembocar en un referéndum para separarse del Reino Unido.

Ambos procesos se parecen tanto como un burro a un elefante: en casi nada.

Pero hay una coincidencia: el virus del nacionalismo inunda a la sociedad tanto en unos lugares como en otros.
Aquí estamos hablando del nacionalismo español y el nacionalismo catalán y allí del escocés y el británico.
El nacionalismo es una enfermedad muy difícil de curar que distrae al pueblo de los asuntos que le afectan directamente.
Nos ponen en las narices unas banderitas, unos himnos… que debemos adorar y defender con nuestra vida. Exactamente, es un arma con la que enfrentar y dividir a las clases que tienen que liderar un cambio.
Que conste que me refiero a todos los nacionalismos: catalán, español, vasco, francés o el que sea. Son una droga y nos tienen enganchados.

Respecto a las diferencias entre los dos casos, están en las formas que están usando los distintos gobiernos.
Mientras vemos a unos británicos que han dado vía libre a que se vote en Escocia aquí se le niega a los catalanes constantemente esa opción. Con eso, el gobierno está alimentando el independentismo en       Cataluña.
Pero no sólo eso; mientras vemos a los políticos británicos lanzando mensajes de amor a Escocia y a Cameron casi humillándose con tal de arañar votos al NO, aquí en España solo detecto amenazas del Gobierno español a Cataluña: decirles que no pueden votar (esto es como cuando se le dice a un niño que no puede hacer tal cosa; pues al niño le dan más ganas de hacerla), amenazarles con represalias como la suspensión de autonomía (sí, el iluminado del ministro de exteriores) o incluso que a veces se coquetee con la idea de los tanques (la tradición golpista de este país que sigue ahí).



Bueno, sí que hay un pero grande en el caso escocés: la presión del sector bancario y las élites económicas británicas en Escocia. Les están poniendo un escenario muy negro cuando ellos saben que se adaptarán a la realidad con tal de ganar dinero.

Además los políticos catalanes han sido muy listos y oportunistas: han aprovechado un momento de desafección con la política nacional y han alimentado ideas entre los catalanes culpabilizando al resto de España de los recortes y la crisis.
No dejan de ser falacias pero el pueblo envuelto en la señera las sigue a pies juntillas.

¡Catalanes!, los culpables de la crisis están en casa: esos que os/nos han robado miles de millones de euros. Un partido (Convergencia), un clan mafioso (los Pujol). Esos del 3, del 5 y del 20%. Esos son los que os roba.

Tiene que ser duro vivir en Cataluña, no ser nacionalista (repito, ni catalán ni español) y ser de izquierdas. ¿A quién votas? ¿A ERC? ¿A IPCV? No existe un partido de izquierdas que no sea independentista, mucha gente no tiene que elegir porque se los lleva por delante el nacionalismo.

Al Gobierno español hay que señalarle que no puede ampararse en una Constitución (que ellos han violado sistemáticamente) cuando vemos manifestaciones tan masivas como las de estas dos últimas Diadas y tan poca gente en la concentración de la Sociedad Civil Catalana.

Hay una mayoría social en Cataluña que quiere votar y con las amenazas no se les va a atraer (lo contrario) y solo veo dos soluciones: o usar la mano izquierda británica (quizás sea demasiado tarde) o dejarles votar.
Ahora, que si van a votar que no esperen que esto se puede aprobar con el 50,1% ni con un 40% de participación. Tiene que ser un resultado que no deje lugar a dudas.



Aquí lo que hay son dos bandos muy polarizados en sus posturas nacionalistas y que son intransigentes. El PSOE propone un modelo federal queriendo aparentar estar en medio. Ellos saben que ese modelo no atrae ni a unos ni a otros pero ahí están.
Quizás si España fuese una república...


Todo esto se podría haber evitado si el Partido Popular no hubiera recurrido el Estatut al Constitucional (luego el Estatuto de Andalucía fue similar y lo aprobaron). Aquello generó una gran frustración a los catalanes y la visión de que España era el padre que nunca les dejaría ser mayores de edad.

martes, 26 de agosto de 2014

EL PPUCHERAZO ELECTORAL



El Partido Popular prepara una reforma de la ley electoral que elimine los pactos de gobierno en los municipios a tan solo 9 meses antes de las elecciones municipales.

Las últimas informaciones señalan que el PP estaría dispuesto a aprobar esta reforma sin consenso político con otras fuerzas empleando su mayoría absoluta.

Rajoy y sus promesas


Ellos argumentan que es democrático que el alcalde sea la persona más votada.
Este argumento es una trampa. La reforma se quiere hacer para favorecer al PP y al bipartidismo.
En este país el voto de izquierdas está dividido entre muchos partidos: PSOE (digo voto de izquierdas, no que el PSOE sea de izquierdas), IU, PODEMOS, EQUO, y otros muchos partidos sin representación.
El voto de derechas es casi exclusivo del PP; hace poco salió VOX que fue un fracaso y UPyD le resta algún que otro voto (al PSOE también) pero nada comparado a la fragmentación que sufre la izquierda.

El otro gran beneficiado sería el bipartidismo (PPSOE) que verían como los partidos minoritarios quedan excluidos del poder. 
Con el sistema que se quiere imponer el PP tendría cerca de 4000 ayuntamientos, el PSOE unos 3400; IU tendría 8; UPyD obtendría 2 y PODEMOS 1.

No quieren una regeneración democrática; quieren agarrarse al sillón y seguir robando a diestro y siniestro con impunidad.
Esta ley la quieren hacer porque están asustados y porque quieren aprovecharse de la división del voto de izquierdas; eso explica las prisas. La irrupción de PODEMOS tiene mucho que ver.

No podemos olvidar que hay dos ayuntamientos en los que el PP tenía mayoría absoluta y ahora están en serio riesgo: Madrid y Valencia. Con esta ley los conservarían sin muchos problemas.

Una posible solución para la izquierda sería la creación de un Frente Popular (gran coalición de izquierdas) pero eso nos llevaría al bipartidismo y, seguramente, a que el PSOE absorbiera a las fuerzas de izquierda de este país que se diluirían.


Por último no debo dejar de mostrar mi disconformidad con la poca transparencia de los partidos en las campañas electorales a la hora de esconder futuros pactos. Me parecería bien que los partidos digan más claramente si están dispuestos a pactar para llegar al poder; pero eso no justifica al PP a hacer esta reforma que es un pucherazo en toda regla ya que adapta las reglas a su antojo para mantener el poder. 


lunes, 26 de mayo de 2014

ELECCIONES AL PARLAMENTO EUROPEO: !PODEMOS! ACABAR CON EL BIPARTIDISMO



Como muchos sabréis,hoy se han celebrado las elecciones europeas y tanto a nivel nacional como a nivel europeo parece que se confirma la caída del bipartidismo.

A nivel nacional, podemos entender que se ha votado en clave nacional y lo primero que llama la atención es que entre el PP y el PSOE no llegan al 50% de los votos y han perdido 5 millones de votos.


Diputados
Votos
%
PP
16
4.068.452
26.06%
PSOE
14
3.591.023
23.00%
LA IZQUIE
6
1.560.346
9.99%
PODEMOS
5
1.243.826
7.96%
UPyD
4
1.014.412
6.49%
CEU
3
850.424
5.44%
OTROS
6
1.747.356
11.16%


IU , UPyD (subida de 4 y 3 escaños respectivamente) muestran grandes ascensos aunque lo más sorprendente es la emergencia de Podemos que en 4 meses han logrado 5 diputados y convertirse en la 4ª fuerza superando a UPyD y en Madrid han sido terceros.

Un partido de tono ciudadano y universitario (su portavoz es profesor de políticas en la Complutense) con un programa que guarda similitudes con Izquierda Unida en el que se reclama un control de la economía por parte del Estado y que tampoco es un amante incondicional de Europa; al menos no de la Europa de los mercados.
Todo esto y con poca repercusión en los principales medios nacionales (salvo LaSexta un poco).
Se han coronado como revelación y, con IU, pueden hacer un buen equipo para destronar al PSOE en el voto de izquierdas.

Aun con todo no podemos obviar que los partidos de la casta (parafraseando a Iglesias), PP y PSOE, son los dos principales partidos y queda mucho por hacer para que haya un partido con opciones de jugar en la misma liga.

El PP ha caído a los 16 escaños y el PSOE a los 14. Venían de los 24 y de los 23 respectivamente.
Han caído pero aun queda mucho por hacer para que los privilegiados, los que nos desgobiernan, nos castigan y nos roban (al menos no legislan para que eso no pase) caigan.

Hay que mencionar los datos de Cataluña donde los independentistas se imponen. Ya comenté anteriormente que no me parecía el camino y que el Nacionalismo, sea del signo que sea, distrae al pueblo de lo que realmente importa y que lo positivo es un mundo sin barreras como humanos que somos todos.
Tampoco es el camino decirles que no sin más y un demócrata debe aceptar que se vote siempre; que el pueblo tiene derecho a decidir aunque no sólo de la Independencia sino también de los recortes.

La participación ha sido baja (apenas el 46%) y es una pena. Es cierto que la democracia no debe implicar solo depositar un voto cada 4 o 5 años pero no deja de ser importante realizar ese ejercicio.
Hay que combatir las actitudes apolíticas que, al final, benefician a los mismos porque en vez de buscar alternativas de Gobierno, se quedan en casa sentados viendo el fútbol. Ese es un problema y hay que solucionarlo, hay que activar al pueblo.

Si nos vamos al resto de Europa tenemos algo preocupante: la ascensión de la extrema derecha.
En Francia el Frente Nacional de Marie Le Pen, un partido xenófobo y ultranacionalista, ha sido la principal fuerza y eso es algo muy grave. Podemos entender que se debe a su euroexcepticismo pero sería engañarnos y debemos de atender el problema de que las clases medias empiezan a abrazar ideas fascistas; algo que (por qué no decirlo, recuerda a los años 30).
Y en Austria también se sigue esta tendencia.

En Alemania, gana la CDU de Merkel pero tiene un gran avance la socialdemocracia de Schulz, su socio de gobierno. Lo peor es que los neonazis pueden sacar un escaño.

En Grecia se ha impuesto la izquierda aunque también deja su sello la extrema derecha.

En Reino Unido ganan los antieuropeos lo que va en consonancia con la personalidad británica.

En este momento no hay datos de países importantes como Italia pero actualizaré mañana si son relevantes.

En Europa a nivel general se imponen los conservadores. Mala noticia que nos condena a más austeridad y neoliberalismo por lo que la jornada no deja de ser muy agridulce.

En definitiva, puede ser el principio del fin del duopolio PP-PSOE y de una nueva izquierda que combata la falsedad y la corrupción del PSOE comandada por IU y Podemos que ya pueden tutear al PSOE.
Podemos acabar con la dictadura del mercado, podemos cambiar el sistema pero no lo hemos hecho; hay que seguir luchando día a día y combatir a los privilegiados y al apoliticismo.